En un acto emotivo, celebrado en el acuartelamiento ‘Otero’ desde mediodía, se conmemoró a San Juan Bosco, guía espiritual de cientos de militares de la Plaza de Ceuta
Al mediodía comenzó el acto de celebración del Patrón del Cuerpo de Especialistas y de las Unidades Logísticas San Juan Bosco. Fue en el acuartelamiento Otero, sede de la unidad Logística Nº23, ante la presencia de decenas de militares y estando presidido por el general de brigada y general 2º de la Comandancia General de Ceuta, Julio Herrero Isla, quien por tanto acudió a un acto castrense en nuestra ciudad casi por última vez –el próximo sábado se celebra el tradicional ‘Sábado Legionario’– antes de emprender marcha hasta el Líbano donde comandará la misión del contingente español desplazado hasta estas tierras, el denominado ‘Libre Hidalgo XVI’.
La formación por su parte estuvo al mando del capitán de Infantería Rafael Vivas Pacheco y estuvo compuesta de izquierda a derecha por las siguientes unidades: escuadra de gastadores, banda de Guerra y compañía de Mar y abastecimiento, Unidad de Música de la Comandancia General, jefe de Línea, 1º sección de la compañía de Mar y Abastecimiento, 2º Sección mixta de la Compañía de Plana Mayor y Seguridad, Técnica de Mantenimiento y Mar y Abastecimiento y 3º Sección formada por personal de ésta Unidad Logística que próximamente participará en la citada Operación ‘Libre Hidalgo XVI’.
¿Coincidencia? No: mera puntualidad y procedimiento castrense porque en el mismo instante en que la parada militar se presentó en el patio, se disparó –y bien que sonó el ruido– desde el baluarte de la Bandera con un cañón Schneider 75/22 mm., el tradicional ‘Cañonazo de las Doce’, ejecutado por la salva personal perteneciente al RAMIX 30.
A continuación, era el instante de escuchar los acordes del himno nacional y de que se procediera a la incorporación de la Bandera a su puesto en formación, lo que povocó la escena debida: personas en pie y en silencio, con el respeto que se merece.
Haciendo un salto en el orden cronológico, en el patio del acuartelamiento Otero se podía ahora ver cómo el coronel jefe de la unidad Logística Nº23, Victor Manuel Carrillo Hontoria, dirigía unas palabras que sonaron sinceras, emotivas y que provocaron la indeleble admiración de los presentes. No faltó en el discurso las referencias al Santo Patrón –San– Juan Bosco.
“Homenaje a los soldados de todos los tiempos, encuadrados en los Ejércitos de España, que un día lucharon con valor, sirvieron con lealtad y murieron con honor”, decía una voz a través del micrófono para dar paso a los tradicionales versos en tales trances: “Lo demandó el honor y obedecieron/lo requirió el deber y lo acataron/con su sangre la empresa rubricaron/con su esfuerzo la Patria engrandecieron/ Fueron grandes y fuertes, porque fueron fieles al juramento que empeñaron/por eso, como valientes lucharon/y como hérores murieron/Por la Patria morir fue su destino/querer a España, su pasión eterna/servir en los Ejércitos, su vocación y sino/No quisieron servir a otra Bandera, no quisieron andar otro camino, no quisieron vivir de otra manera”.
Significativos versos, máxime en el día en que se festeja al Patrón San Juan Bosco. La reflexión acude cuando el susteniente Miguel Ángel Gil Trujillo, acompañado por un compañero civil, procedieron a depositar una corona de laurel en homenaje a todos los que dieron su vida por España.
Tras escucharse una oración, seguidamente se procedió al canto del himno del Cuerpo de Especialistas y justo antes de la conclusión del acto las unidades se retiraron al denominado ‘Paso ordinario’ para ocupar sus puestos para el desfile final.
Condecoraciones al personal que se hizo merecedor
El acto de celebración del Patrón del Cuerpo de Especialistas y de las Unidades Logísticas San Juan Bosco, hubo espacio para conceder tiempo al reconocimiento personal. De ahí que, aproximadamente a medio acto, celebrado en el acuartelamiento ‘Otero’, sede de la ULOG nº23, se procedió a la imposición de condecoraciones a personal de ésta Unidad Logística.
Por resoluciones varias, publicadas en el Boletín Oficial de Defensa, denominado con las siglas BOD, y en atención a los méritos y circunstancias que concurren en el personal civil y militar, se concedió las siguiente recompensas: Placa de la real y militar orden de San Hermenegildo; encomienda de la real y militar orden de San Hermenegildo; cruz al mérito militar con distintivo blanco; cruz de oro a la constancia en el servicio; cruz de bronce a la constancia en el servicio así como una mención honorífica.
Entre otros, impuso el general 2º jefe de la Comandancia General, Herrero Isla.
Después del solemne acto se sirvió una copa de vino español
Tras los dos últimos actos, que fueron el desfile de las unidades ante el general de brigada y general 2º jefe de la Comandancia, Julio Herrero Isla, quien presidió el acto, y la despedida de los mandos, más allá del agradecimiento que se escuchó a través de megafonía por “haber asistido a tan solemne acto”, aún restaba un último y emotivo encuentro con todos los presentes.
Se trataba en concreto del la copa de vino español que se sirvió en los locales del comedor de la Unidad Logística nº23, denominada como ULOG nº23, acto al que asistieron el grueso de los presentes, entre los que se encontraban el citado Herrero Isla, el coronel jefe delegado de Defensa, el coronel jefe del Tercio 2º de La Legión, el coronel jefe la ULOG nº23 y el suboficial mayor de la misma unidad, además de las unidades que formaron.











