Baos reconoció al delegado la importancia de esta primera frontera de Europa en África y se mostró partidario de ejecutar, cuando las posibilidades presupuestarias lo permitan, todos los cambios necesarios para mejorar tanto los sistemas de seguridad como el tránsito de personas y vehículos.
En esta visita de trabajo, el comisario general ha mostrado también un gran interés por la labor que realizan de manera diaria los efectivos del Cuerpo Nacional de Policía en el Tarajal, reconociendo su dedicación y profesionalidad, en un punto por el que transitan más de 10 millones de personas y cientos de miles de vehículos cada año en una y otra dirección.
Un desplazamiento que ha realizado dado que tenía ganas desde hacía tiempo de comprobar la realidad de esta frontera tan particular como es la de Ceuta.
Los dos proyectos por los que se interesó Baos
Dos fueron los proyectos esenciales que le explicó el delegado del Gobierno y que ya son conocidas por el Ministerio del Interior. El más inmediato y cuya inversión ya ha sido aprobada por el propio departamento ministerial, y que además se realizará por el procedimiento de urgencia, será la habilitación del nuevo paso para los porteadores, cerrándose el actual puente del Biutz. Con este nuevo paso, desde luego, se logrará también una menor presión sobre el mismo paso fronterizo, ya que no solamente será de salida con las mercancías, sino también de entrada. Es una reforma que para el mismo delegado se encuadra ya dentro del propio cambio que experimentará la frontera en líneas generales. La segunda reforma que será más a medio plazo se centrará en la modernización de la misma frontera, aprovechando que Marruecos también está con obras en la suya y donde se ampliará el espacio hacia el mar.






