Las fuerzas de seguridad y el propio CNI vigilan de cerca a los yihadistas que podrían haber regresado de Siria después de ejercer el combate, reflejando así lo que ya avanzó en su día el propio Ministerio de Interior: la preocupación está ahora en los llamados ‘lobos solitarios’, formados en técnicas de combate que, de regreso a su país, podrían tejer redes radicales más consistentes. Esa preocupación del Ministerio le ha llevado incluso a defender la necesidad de una reforma para penalizar el adiestramiento radical, moviendo dichos objetivos en los foros europeos en los que encuentra afinidad.
La radicalización que caracteriza a los ‘lobos solitarios’ provoca preocupación en las fuerzas de seguridad, por cuanto suponen una amenaza para el país.
Se tiene constancia de la posible vuelta de algunos yihadistas a España, lo que no ha hecho sino reforzar las alertas antiterroristas para evitar que entren en contacto y generalicen sus conocimientos y prácticas entre los grupos que pueden ser captados de forma más fácil.
La última operación de calado contra el yihadismo radical tuvo lugar en Ceuta, y se saldó con la detención de ocho personas que aún siguen en prisión preventiva por orden de la Audiencia Nacional a pesar de que la Defensa de buena parte de ellos ha solicitado ya su puesta en libertad con fianza. Desde aquel golpe, siguen las investigaciones a todos los niveles para lograr más datos.





