Un acuerdo suscrito entre la Secretaría General de Inmigración y Emigración, dependiente de Empleo, y el Ministerio del Interior servirá para establecer un protocolo por el cual existirá una canalización adecuada de información de los inmigrantes que sean trasladados de los CETI a los centros de internamiento. A partir de ahora se tendrá conocimiento exhaustivo del perfil del inmigrante que sea trasladado para, en el caso de que esas personas necesiten de algún tratamiento médico, la dirección del CIE pueda acceder a su fichero y conocer si debe recibir algún tipo de medicación o no.
El acuerdo se ha llevado a cabo después del fallecimiento de una inmigrante que había sido trasladada desde Melilla a un CIE peninsular, sin que se informara de que tenía que recibir un tratamiento médico. El desconocimiento de esa historia provocó que la joven falleciera tres meses después de su traslado, ya que se desconocía que las pruebas del sida que le habían realizado habían dado positivo.
Ahora negligencias de este tipo quedarán subsanadas, ya que se conocerá inmediatamente si las personas trasladadas con órdenes de expulsión desde Ceuta o Melilla tienen algún tipo de enfermedad, pudiendo hacerles un seguimiento y tratamiento inmediato de patologías que ya habían sido detectadas.





