No conozco a la policía nacional a la que le han denegado la comisión de servicio ordenando su traslado fuera de Ceuta. Solo sé que su historia, por mucha transparencia que quiera imponerse, choca con la realidad que se da en la ciudad y que afecta directamente al CNP. Me refiero a la de policías con arraigo en Ceuta, bien porque son nacidos aquí o bien porque han formado ya su familia, que se las ven y se las desean para tener un destino en su ciudad, mientras que existen comisiones de servicios más que cuestionables que recaen sobre personas cuya vinculación es nula. Ni qué decir de las polémicas que los propios sindicatos han abierto y han puesto sobre la mesa sobre liberaciones y destinos que nunca tienen una repercusión directa en la ciudad.
El caso de esta mujer cumple con todos los ingredientes de una persecución clara. Al menos lo parece. La Jefatura Superior insiste en que la Dirección General ha actuado con absoluta transparencia, pero llama la atención que, una vez que se tuvo que acatar una sentencia del TSJA, no se haya esperado ni un día para que, cumplido el plazo estipulado, se le comunique a la agente que tendrá que abandonar la ciudad, dejando marido e hijos pequeños. Yo me creería eso de la transparencia si la Dirección General explicara con detalle en qué consisten todas y cada una de las comisiones de servicios que se han concedido, a la hora de que podamos concluir si pudiera caber esa persecución o no. Sería bueno que nos enteráramos por la propia Dirección de cómo se organiza todo esto, a la hora de conocer qué injusticias pueden o no cometerse. Si nada hay que ocultar en cuanto a comisiones y puestos designados libremente, no estaría de más que se hiciera una exposición del panorama actual, para entender (o al menos intentarlo) el caso concreto de esta agente y el de muchos otros que tienen su puesto de trabajo cogido entre pinzas moviéndose siempre entre el temor a perder la comisión y ser destinados fuera, desestructurando el núcleo familiar y desvinculándose de su propia tierra en la que el arraigo está más que garantizado.
El PSOE es el único partido que ha remitido públicamente un comunicado exigiendo un posicionamiento claro en todo esto. Cuesta creer que otros partidos no se hayan enterado de la noticia, más si cabe cuando ha trascendido al ámbito nacional. Llama la atención la callada de asociaciones que supuestamente defienden a la mujer y que miran hacia otro lado en un caso en el que debería tenerse en cuenta el origen, los modos y las formas con las que se ha actuado. ¿Defensa de la transparencia? Para ello hacen falta datos. Y no los tenemos.





