La UD Carmelitas se juega hoy la temporada en noventa minutos ante el campeón de liga en el Grupo IV de la Segunda División femenina, el Granada.
Será a las doce (12.00 h.) en un escenario poco habitual, el 'José Benoliel', ya que a las 12.30 el Ceutí juvenil recibe al Taraguilla en el 'Alfonso Murube'.
El Carmelitas comenzó el campeonato liguero en el 'Benoliel', en donde ganó dos partidos, al Badajoz y al Atlético Malagueño, y sumó empate, contra el potente Betis, en su debut.
Eso sí, la despedida del federativo no fue dulce, ya que cayó derrotado por 0-2 ante el Extremadura, un equipo que, curiosamente, jugará un papel muy importante en el día de hoy.
Y es que, en el caso de que el Carmelitas consiga la victoria ante el campeón de liga y claro dominador del campeonato en lo que va de año (+14 puntos respecto al segundo clasificado, el Santa Teresa), no valdrá de nada si el cordobés El Naranjo consigue la victoria en el campo extremeño.
Y todo parece estar en contra para las de Olga Chaves, ya acumulan siete partidos consecutivos sin conseguir la victoria (sin contar la que se consiguió en los despachos ante el Mezquita) y se ven las caras con un equipo que sólo ha perdido tres encuentros.
Eso sí, las granadinas vienen a Ceuta con los deberes hechos, más centrados en el play-off de ascenso, por lo que puede reservar jugadoras importantes para una cita en la que tiene poco que ganar y algo que perder (por lesiones).
Por otro lado, el colegiado del encuentro será el ceutí de Regional Mohamed Ahmed Abdeselam 'Mauco', asistido en las bandas por Juan Manuel García Fuentes y Jalid Mohamed Riani.
Tras la derrota en el campo del Triana (y con árbitro no local, solicitado por el propio Carmelitas), las de Chaves se complicaron mucho su permanencia en la categoría, lo que unido a la falta de victorias ha dejado al equipo ceutí al borde del precipicio.
El equipo campeón llega al 'José Benoliel' después de haber conseguido cinco victorias consecutivas y en su campo pasó por encima de las ceutíes, 7-1, aunque por entonces sí se jugaban mucho. Hoy el que se la juega viste de rojo.






