El paso del Biutz va recuperando su actividad después de tantos días de cierres y restricciones. Y es que ayer fue el día que más mercancía pasó desde antes de la Pascua del Sacrificio. Después de esta festividad hubo varios días en los que el Biutz no abrió y las jornadas posteriores Marruecos lo cerraba porque el tamaño de los bultos excedía del establecido. Ayer, el Biutz abrió sobre las ocho y media de la mañana y cerró a las once. En este periodo de tiempo pasaron prácticamente todos los camalos que portaban paquetes de tamaño normal, siendo rechazados los grandes. El restablecimiento de la actividad en el Biutz motivó que numerosos porteadores intentaran pasar bultos para ganarse los 50 o 60 euros que están pagando en la actualidad por paquete. Este aumento de la demanda provocó que en la parte de hombres, concretamente en el tramo que se encuentra justo antes de la calle del muro o del río, se produjeran avalanchas en las que incluso algunos camalos resultaron heridos leves. Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) comenzaron a dejar pasar grupos de unos 20 porteadores para evitar avalanchas en el último tramo que lleva hasta el Biutz. La verja grande de acceso a la calle del muro permanecía cerrada y sólo se abría una pequeña para que pudieran entrar estos grupos. Pero a las diez menos veinte de la mañana se produjo una gran avalancha en la que algunos porteadores incluso pasaron por encima de las furgonetas de la Policía Nacional o por debajo de éstas. “Esto es la guerra”, decía un porteador en declaraciones a este medio. Algunos camalos colaboraban ayer con la Policía intentando evitar avalanchas, para que los agentes les dejaran después acceder a la calle del muro sin pasar por la cola. Estos porteadores incluso hacían una cadena humana para impedir a los demás que llegaran hasta el acceso de esta zona. Los porteadores que intentaban colarse comenzaron a increparles y les decían a través de cánticos “limpiadores de capa de la Policía” o “chivatos”. En torno a las diez y cuarto se les dijo a los porteadores que el Biutz había cerrado y que ya hasta el día siguiente no podían pasar, con el objetivo de que se despejara la zona. Poco después cerraba y quienes no consiguieron pasar un bulto mostraron su indignación, aunque no hubo que lamentar incidentes. Algunos empresarios pedían ayer que en vez de un grupo de la Policía Nacional, se destinen dos a la zona, ya que el número de porteadores es mucho mayor que el de agentes. Días atrás, algunos empresarios llegaron incluso a cerrar sus establecimientos como medida de protesta porque la Policía Nacional no dejaba llegar a los clientes hasta sus almacenes, por lo que no podían vender. En la mañana de ayer, los empresarios acompañaban a los clientes hasta los controles policiales y los agentes les dejaban pasar para llegar hasta los establecimientos. Ayer, el puente del Biutz comenzó a recuperar su actividad, pero habrá que esperar a los próximos días para saber si vuelve o no al ritmo habitual en el flujo de mercancías. Para ello, la situación mejoró ayer tras bastante tiempo de cierres y restricciones.
Distintas artimañas, un objetivo
Los planes usados por los camalos para pasar los controles policiales y ‘saltarse’ la cola para coger un bulto y cruzar el Biutz son tan numerosos como meditados. Y es que los porteadores lo intentan todo para conseguir su objetivo. En la mañana de ayer se podía ver a varios de ellos con uniformes que utiliza Urbaser en distintas ciudades de Marruecos en las que se encuentra desarrollando su labor u otros atuendos de colores similares para, bolsa en mano y recogiendo residuos del suelo, intentar pasar estos controles policiales para colarse y conseguir un buen sitio para llegar al tramo final y conseguir un paquete para pasarlo. No obstante, no consiguen su objetivo ya que la Policía Nacional no les deja colarse. Otra de las artimañas es comprar una caja llena de productos en alguna nave y mostrar el tique de compra a los agentes para intentar pasar. Y es que los camalos han observado que los policías sólo dejan pasar a la calle del muro o del río a empresarios, trabajadores, clientes o personas que llevaban mercancía para entregar en los establecimientos que se encuentran en este tramo de los polígonos, quienes deben mostrar una factura que corresponda con la carga que llevan. Tampoco consiguieron su objetivo. Otros también intentan pasar la ‘barrera’ policial sujetando la carga que lleva otra persona con un transportador de palets. En ocasiones hasta cuatro personas sujetan esta carga, aunque los agentes sólo dejan pasar a dos por transportador de palets. De esta manera, los porteadores van perfeccionando su técnica para intentar llegar a la calle del muro para conseguir un bulto y pasar el Biutz, logrando así que la espera haya merecido la pena.
Baches en las calles de los polígonos y muros convertidos en urinarios
Los polígonos del Tarajal presentan diversos problemas. Uno de ellos son los distintos baches que se pueden ver en las calles de este recinto comercial. Otro, la suciedad. Ayer, trabajadores del Plan de Empleo protestaban porque un muro se ha convertido en un urinario, a pesar de que se ha escrito en árabe ‘No orinar’. Su estado es tal que estos operarios ven muy difícil entrar a limpiar y esta situación empeora cuando hace calor, ya que emanan olores nauseabundos que dificultan el tránsito por este lugar. Por ello, los trabajadores pedían la instalación de urinarios, tal y como hay junto a la frontera.
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