La escena es ya común y en ella se aprecia a un ciudadano recibir su billete recortado por el personal del Teatro Auditorio del Revelllín, saludar a algún conocido, desearles buenas noches, avanzar tomado del brazo de su pareja y admirar a continuación el esplendoroso aspecto que presenta el teatro. “Es verdad que estamos atravesando un momento óptimo”, señala la consejera de Educación, Cultura y Mujer, Mabel Deu, “y el teatro está registrando muy buenas ventas en cada espectáculo programado”. Guarda razón Deu a tenor de lo que cuenta el asistente habitual al teatro y marcan las estadísticas oficiales registradas: de los últimos espectáculos se ha alcanzado un 90 por ciento de llenos, de modo que nueve de cada diez ocasiones el cartel de no hay billetes se colgó bien en el Punto de Información Cultural, el de nominado PIC de Gran Vía, bien en las taquillas del propio teatro.
“Poco a poco ha ido calando la idea del teatro en la sociedad”, explica Deu, “una realidad a la que se ha llegado en buena medida porque hemos apostado por presentar a los ciudadanos una programación basada en la diversidad, una oferta cultural en la que tienen cabida distintos estilos de música, funciones de teatro de temática variada, galas de humor o festivales de cine”.
En este sentido, cabe señalar también que otra de las claves del éxito de asistencia se debe, tal y como explica la consejera, “a que hemos dado el respaldo necesario, dotándoles de los medios necesario y otorgándoles todo tipo de facilidades, a los artistas y grupos locales sin que esta circunstancia signifique un descuido hacia la contratación de personajes de prestigio nacional e internacional”.
Como prueba de ello, se observa que en los últimos meses han atraído la atención del público caballa festivales de ámbito local como la Muestra de Cortometrajes organizada por la Asociación Cinematográfica de Ceuta o ‘¿Vamos a reñir...? No... Vamos a reír’, función dirigida e interpretada por el Centro Dramático de Ceuta, así como también humoristas de nombre como Ángel Garó; o compañías como los Teatros del Canal, la institución que dirige el genial Albert Boadella y que atracó en el Puerto de Ceuta en septiembre pasado para deleitarnos con la obra ‘El Pimiento Verdi’.
Otra de las vertientes abiertas por la Consejería que lidera Deu ha sido la de ampliar la oferta hacia diversos sectores de la sociedad, valga como ejemplo las funciones teatrales organizadas de manera exclusiva para el disfrute del público infantil: ‘La Brujita Tapita’ registró un doble lleno el fin de semana del 19 y el 20 de octubre, con funciones programadas tanto en franja matutina como vespertina.
Como quiera que el ser humano muestra habitualmente cierta curiosidad por lo que deparará el futuro cercano, ¿qué será lo que traerá Cultura para los próximos meses y si tendrá el mismo éxito que los últimos espectáculos? “No puedo adelantar más que señalar que la agenda está cerrada hasta mayo en su totalidad y que mantenemos la misma filosofía”, cuenta Deu, culpable principal en que el virus de la cultura haya afectado a al menos 600 personas, la capacidad del Revellín.






