El argelino que atacó a un compatriota en la tarde del pasado lunes en el puerto fue condenado ayer a dos años de prisión, pena que ha quedado en suspenso y no deberá cumplir al carecer de antecedentes penales, al menos reconocidos en este país. El detenido asumió su implicación en la agresión y se conformó con los dos años por las lesiones producidas con el cristal de una botella a un compatriota al que casi secciona la oreja (recibió 20 puntos). Si vuelve a ser detenido o se demuestra su implicación en algún delito nuevo, deberá cumplir la pena relacionada con esa nueva acción criminal además de la ahora suspendida de dos años.
El condenado fue detenido por agentes de la Policía portuaria después de que protagonizara una reyerta secundado por más argelinos, de los que habitan las escolleras. En dicha reyerta atacó a su víctima intentando, primero, alcanzarle el cuello con el cristal para, ante el rechazo de éste, terminar seccionándole la oreja.
La rapidez intervención de los agentes de la Policía portuaria impidió que la agresión fuera a más y posibilitó la detención del ahora condenado cuando pretendía la escapada hacia la zona de la Estación del Ferrocarril.
Tras 48 horas en los calabozos de la Policía Nacional (una de cuyas dotaciones colaboró con la Portuaria en este suceso), el detenido fue puesto a disposición judicial ayer, reconociendo de forma íntegra su participación en estos hechos.





