Pasará el tiempo y lo ahora vivido formará parte de las pesadillas que todos compartimos y sufrimos. Ha sido muy duro, y lo sigue siendo. En el runrún permanente quedará esa duda de si esto volverá a repetirse y cuándo.
Algunos vivimos en primera línea la famosa crisis de mayo, creyendo que aquello no se volvería a repetir. Lo hizo, y de una manera brutal, bloqueando una ciudad entera, llevando a Ceuta al límite en todo, en sus servicios básicos, pero también en su capacidad de resistencia social.
Los ministros insisten en que se recuperará la normalidad, pero no citan el daño irreparable que se ha provocado en una sociedad que se ha sentido literalmente vendida. La misma sociedad que ahora mira la frontera y comprueba que Marruecos sigue teniendo la sartén cogida por el mango, sin que se haya movido un dedo en evitarlo.
Anuncian obras de refuerzo, vendiendo la solución definitiva a todo. Mienten, saben que tapar un agujero da pie a generar otro. Mientras Marruecos quiera, presionará, buscará la forma de utilizar de nuevo a su población para arrojarla a las fronteras de Ceuta o Melilla o a sus vallas, esas que tanto dinero han chupado para ser igual de ineficaces.
En 2021, habló Europa, hubo una condena unánime, un reproche. Visto lo sucedido en 2026, ¿ha servido de algo? Insistir en la absurda teoría de que el vecino país no tiene nada que ver y es otra víctima de lo ocurrido es de locos. Imposible de creer y de ser sostenido por los agentes que llevan años vigilando las fronteras y específicamente lo hicieron las semanas previas a la entrada masiva. Mantener a Marruecos como víctima de todo no solo es un insulto, sino que resulta un gesto indecente.
Pasará el tiempo y recordaremos lo vivido con el temor, el rechazo y la queja social compartidas. Más allá del recuerdo, lo grave es confirmar qué presente y qué futuro tenemos si no existe un compromiso expreso basado en el respeto, en el reconocimiento de Ceuta y Melilla y en la negativa a volver a presionar de la forma más bajuna: usando a familias, mujeres y niños.






