Los vecinos denuncian la falta de seguridad, solo solventada por, a veces, la UPAC.
Efectivos del Cuerpo de Bomberos acudieron la pasada madrugada a la barriada Juan Carlos I para sofocar las llamas provocadas de manera intencionada sobre un vehículo y que, por alcance, afectaron a otro estacionado justo al lado.
Los hechos se produjeron a las 4.45 horas, cuando una llamada alertó al SEIS del fuego provocado sobre los dos turismos, un Volkswagen Polo y un Daewoo, que han quedado destrozados. Una hora tardaron los bomberos en controlar el aparatoso incendio y mucho más tiempo los vecinos en recuperar la tranquilidad.
Juan Carlos I ha vivido en los últimos meses varias quemas de coches, situación que se enmarca en la cadena de actos delictivos que afectan a las barriadas periféricas y que ha generado malestar entre los dirigentes de varias. Su presidente, José Macías, explica a El Faro que no hay seguridad en el barrio y que únicamente se pasa, “y cuando puede”, la UPAC de la Policía Local. Esta situación provoca que los autores de este tipo de actos vandálicos escapen del lugar sin ser interceptados o terminen moviéndose por las barriadas sin problema alguno a sabiendas de la ausencia de esa figura policial.
Para atajar las llamas, el SEIS empleó 1.000 litros de agua y acudieron al barrio cinco bomberos que estaban de servicio. En las últimas semanas se han producido robos de vehículos, la quema de una vivienda amén de otros episodios más o menos violentos en las barriadas del extrarradio ubicadas en el cinturón de Los Rosales-Juan Carlos I y Hadú-Poblado Regulares. Sus presidentes no esconden el malestar por la clausura de la comisaría policial que, aunque no tenía la operatividad de una sede en condiciones, su sola existencia ayudaba a frenar en parte los posibles delitos. Esta misma semana la Policía Local recuperaba un arma en la calle Virgen de la Luz, aunque no estaba adaptada al uso.






