En principio no estarían entre los tres españoles que la embajada nacional está buscando en la zona más afectada.
La tragedia que ayer azotó a Japón, y cuyas consecuencias todavía están por cifrarse oficialmente, ha conmovido al mundo entero por inesperada y por el cúmulo de circunstancias dramáticas que la están rodeando. Primero se produjo un terremoto de 8,9 grados en la escala de Richter, el mayor registrado en la zona históricamente; luego, como consecuencia del seísmo, se tuvo lugar un tsunami que llevó olas de 10 metros de altura que arrasaron las zonas costeras; por último, el gobierno tuvo que decretar el estado de emergencia nuclear ante la posibilidad de que se produjera un escape radiactivo.
Esta catástrofe no sólo ha afectado a los propios japoneses, ya que tanto turistas como extranjeros residentes en el país se han visto directamente afectados. Entre ellos habría, al menos, dos ceutíes reconocidos de forma oficial. Según datos del Gobierno, hay dos personas de Ceuta inscritas en el Consulado General Español en Japón y registradas también en el censo de españoles residentes en el país asiático. En principio, ninguno de ellos estaría entre los tres españoles que la embajada de España trataba de localizar ayer en Miyagi, una de las zonas más afectadas. Según fuentes oficiales, hay registrados en el país asiático alrededor de 1.800 personas de España.
La colonia española en Japón comenzó a movilizarse desde primera hora de la mañana y describían con su testimonio lo que se estaba viviendo en las calles del país. “La gente está ‘atrapada’ en el centro de Tokio”, explicaba César Román en un correo electrónico enviado a la agencia Europa Press. “No hay manera de salir que no sea andando. No hay taxis, ni transporte público, los autobuses tardan en llegar y hay eternas colas en las paradas. Muchos niños en las guarderías esperan a sus padres”, proseguía. Román aseguraba que había experimentado “hasta una decena de réplicas, unas más fuertes que otras” y que “el viento es fortísimo”.
Twitter ha sido otro de los sitios mediante los que los españoles han ido describiendo sus experiencias. “Por primera vez en mi vida, por un instante pensé que la palmaba, pensé que era el final. Que la palmábamos todos en Tokio”. Es el testimonio que Héctor García escribía en su espacio. Explica que no queda nada en los supermercados de la zona, salvo agua y salsas, y que debido a los problemas de recepción de los móviles, la gente hace cola para poder usar un viejo teléfono público. “Todas las calles de Tokio están atascadas. Ríos de gente caminando por las aceras”, cita. “Hay ‘colas’ de 2 a 3 horas para coger un taxi”, explicaba otro español en la zona. “Parece como en tiempos de guerra, los estantes están vacíos de productos, cuando esta misma mañana estaban rebosantes. En la calle cada vez gente más desconcertada y muchos policías y voluntarios intentando orientarles para poder volver a sus casas”, comentan desde Japón.
La embajada en Tokio ha ofrecido sus instalaciones a los españoles que se hayan visto afectados por la suspensión de gran parte del servicio ferroviario en la metrópolis. También ha establecido un dispositivo permanente de atención para sus ciudadanos, que estará disponible durante las 24 horas del día, al menos durante este fin de semana.
Google lanzó pocas horas después del suceso un buscador de personas para facilitar el rastreo de personas desaparecidas. Se llama ‘Person Finder: 2011 Japan Earthquake’ (http://japan.person-finder.appspot.com).









