Categorías: Colaboraciones

Doña Celia

Las instituciones, todas las instituciones, tienden a una liturgia en la que la prosopopeya y la solemnidad marquen el empaque de sus representantes. El estrado de la cátedra o de la sala de juicios, por ejemplo, es uno de esos detalles en los que los representantes de las instituciones proyectan su nada encubierta ampulosidad. Por otro lado, la liturgia es necesaria para distinguir lo corriente de lo extraordinario, motivo por el cual la inmensa mayoría de la gente no se casa en la escalera, vestido de cualquier manera, ni se celebra un aniversario en un rincón de una parada de metro. Las liturgias son una conquista de la civilización, la necesidad de subrayar aquello que nos parece solemne e intrínseco a cualquier cultura, incluso las más primitivas.
El Congreso de los Diputados es una de esas instituciones que se acompañan de unas reglas ceremoniosas, puesto que viene a ser el templo de la Democracia. En ese templo, a veces, la vicepresidenta del Congreso, doña Celia Villalobos, ocupa temporalmente el sillón presidencial. Y, en esos momentos, casi siempre muestra un loable intento de quitarle engolamiento a la liturgia.
Estoy convencido de que le animan buenas intenciones, quizás el deseo de quitarle vanidad a la institución, pero confieso que a mí me produce cierta extrañeza, la sensación de que el Congreso de los Diputados es sólo el marco del pleno municipal de Modorro de los Infantes, donde además de no llegar a trescientos los vecinos empadronados, se llevan entre ellos a matar. El mérito no es sólo de doña Celia.
Hay meritorios deseos de ayudarla en muchos parlamentarios cuya prosodia es a Cicerón lo que el vino de tetrabrik es a un Muga crianza, y donde la argumentación presenta esa sencillez que los pedagogos gustan para las guarderías infantiles.
No obstante, se debe reconocer que doña Celia, en esto de rebajarle ínfulas al Parlamento es muy difícil de superar.
Ese desparpajo, ese lenguaje coloquial que invita a creer que los diputados están en una corrala o en un patio andaluz de los Quintero, resultaya inalcanzable.
Un par de meses de presidenta, y se podrían retransmitir los plenos por televisión y seguirse con tanta avidez como algunos de esos programas que no me atrevo a nombrar.

Entradas recientes

El Faro + Deportivo | Nacho Gaitán: "La natación está de moda, y más en aguas abiertas"

Muchas competiciones encaran su recta final con el cierre de temporada para los equipos. Sin…

26/05/2026

Información veraz en la reducción sobre la jornada a 35 horas semanales

No podemos decir que resulte asombroso cómo algunas personas proclaman los -en su imaginación- perniciosos…

26/05/2026

Plaza Nicaragua, el barrio que aprendió a caminar unido

Ceuta esconde rincones que crecen en silencio y que consiguen hacer de un lugar perdido…

26/05/2026

PP, PSOE, islamistas y mataderos: Triano le saca los colores a Abascal

El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, le ha sacado los colores…

26/05/2026

La Policía investiga el fallecimiento de un joven de Ceuta en Torrelavega

La Policía Nacional mantiene abierta una investigación en Torrelavega para esclarecer la muerte del joven de 18 años nacido en…

26/05/2026

La playa de San Amaro recibirá aporte de arena

La Ciudad ve en el aporte de arena un apoyo ante el mal estado de…

26/05/2026