Queremos hacer niños felices, ellos son nuestro futuro. Y que no tengan un verano en el que puedan viajar no quiere decir que no puedan disfrutar, esa es parte de nuestra tarea”, apuntaba Toñi Olmo, integradora social del CEIP Andrés Manjón y Lope de Vega.
Toñi Olmo es una de las profesionales que durante este verano trabaja en uno de los centros escolares con comedores sociales de la ciudad, en concreto el Andrés Manjón. Ella, junto con sus compañeros, tienen la función de que los niños que participan en este programa que promueve la Ciudad Autónoma estén asistidos nutricionalmente, así como que inviertan su tiempo libre de vacaciones en actividades de ocio y educativas.
Explica Olmo a El Faro que todas ellas están basadas en el fomento de la educación a los valores personales y emocionales que se promueven a través de talleres y actividades lúdico deportivas.“Los niños realizan diariamente diferentes actividades que varían cada jornada. Hacemos taller de cine forum donde está semana estamos viendo ‘La guerra de las galaxias’, y cuando finaliza la película organizamos un coloquio sobre ella para que reflexionen y hagan una comprensión. En el taller de cuenta- cuentos nos encontramos ahora mismo con ‘Las mil y una noches’, en esta actividad los alumnos son los protagonistas de sus propios cuentos, esto es una forma de fomentar su autoestima ya que muchos de ellos comienzan el verano con ésta muy baja y en las semanas que llevamos con ellos hemos visto su evolución. Así como la comprensión lectora y de expresión, que constituyen unas técnicas muy importantes para el resto del curso, puesto que muchos alumnos estudian sin comprender lo que leen. El compañerismo se fomenta a través de las actividades lúdico deportivas que se suelen realizar al final de la jornada, antes de que accedan al comedor que suele ser en torno a las 13.45 horas”, explicaba la integradora social.
Al programa pueden acceder todos aquellos niños que están en situación o riesgo de pobreza o exclusión social. El Andrés Manjón acoge a un total de 90 estudiantes, y aunque fueron 120 las plazas ofertadas, no todas ellas se han completado. “Creo que no se ha gestionado bien porque podríamos estar acogiendo a alumnos de más colegios del entorno, ya que ha habido un excedente de plazas que podrían estar cubiertas”, decía Olmo.
Siete son los centros escolares ceutíes que participan en el programa,;Andrés Manjón, García Lorca, Pablo Ruiz Picasso, Reina Sofía, Príncipe Felipe, Ortega y Gasset y Ramón y Cajal los únicos que disponen de comedor escolar, donde cada día acuden para la organización de las actividades y control de los niños los trabajadores del ‘Convenio MECyD- Ciudad’, integrado por maestros de biblioteca, maestros de formación, trabajadores sociales, técnicos superiores de integración social y maestros de informática. Un colectivo compuesto en total por 90 profesionales repartidos entre los siete centros.
La incorporación de esas casi cien personas ha supuesto un coste para las arcas municipales presupuestado por la Consejería de Asuntos Sociales de más de 800.000 euros. El precio de cada menú, que incluye almuerzo y merienda, se ha fijado en 4,65 euros por niño y día.






