Casi medio centenar de mayores de la Residencia Nuestra Señora de África pasó ayer una tarde diferente. Ese es el objetivo que se planteó desde que comenzó a trabajar en el centro la animadora sociocultural del mismo, Beatriz Téllez que es consciente de que “a pesar de que algunos tienen un alto grado de dependencia, la mayoría son participativos y responden a todas las actividades estimulantes que se les proponen”. Así ha sido. Un total de 25 dependientes y una veintena de mayores que requieren asistencia menor pudieron ayer salir a pasear por el centro durante la tarde, disfrutando de las luces de Navidad y de “un ambiente diferente al que viven en su día a día en la residencia”. Téllez ha contado con ayuda para poder llevar a cabo una actividad que espera repetir a lo largo del año varias veces. Un total de 25 voluntarios del Centro de Iniciativa de Cooperación al Desarrollo de la Universidad han colaborado con la iniciativa que ha sido posible gracias también a la ayuda de Cruz Roja. “Al explicarles lo que pretendía, inmediatamente se ofrecieron para dejarnos el transporte adaptado y por eso quiero darles también las gracias”, apunta la monitora que ya tiene entre sus planes llevarles a un Sábado Legionario, a la Iglesia, a las Murallas Reales, al Parque Marítimo, a ver los miradores “y a todo lo que propongan porque son ellos los que realmente importan”. Y ellos ayer, felices.






