Ya es una costumbre. Uno se levanta pensando exactamente qué va a hacer en la calle: o comprar, o trabajar o, en el caso de los agentes de la autoridad, hacer cumplir el estado de alarma debido a la expansión del coronavirus. Por desgracia, las noticias no mejoran, sino todo lo contrario. El primer fallecido en Ceuta lo hace en este viernes número 13 de confinamiento.
Continúan las compras, con más énfasis si cabe respecto a este jueves. No falta en casi ningún carrito ni bolsa, o a mano, entre tres y cuatro barras de pan. Si se sale a la calle el fin de semana, que sea para comprar otro alimento. Pero no pan. En el mercado de Hadú, los clientes compran huevos, pollo, fruta… con una caja de distancia del mostrador. Si se baja la vista, se ve cómo esa es la distancia de seguridad que se marca en todos los mercados: una fila de cajas de plástico.
Daría la impresión de que todo vuelve a la normalidad si no fuese porque no es normal el momento que se vive. En la calle había más vida: pero era ficción. Rápidamente, las personas que estaban, desaparecían. De casa a comprar y vuelta.
Dentro de este escenario ilusorio, la cantidad de fuerzas de seguridad que hay repartidas por todo Ceuta aumenta esa sensación de surrealismo. Policías locales con chalecos antibalas hacen los controles pertinentes a todos los vehículos que pasan por su punto. El “enemigo” es como últimamente nuestros dirigentes se refieren a un virus.
El Ministerio de Defensa, a través de la Dirección de Asistencia al Personal del Ejército…
El Tribunal de Apelación de Tetuán (al norte de Marruecos ha confirmado esta semana las…
Durante los últimos días ha vuelto a circular con fuerza una versión que apunta a…
Lo que está pasando en Ceuta es la crónica de un auténtico desastre. A estas…
La frase va a quedar para enmarcar como síntesis del sanchismo en Ceuta: «eso a…
Ceuta fue, para los historiadores árabes medievales, una ciudad africana integrada plenamente en al-Andalus. No…