La UCRIF de la Policía Nacional reventó ayer una operación contra el tráfico de inmigrantes. Operación que debe llevar consigo el calificativo de importante porque terminar con quienes se lucran a costa de las miserias de quienes quieren prosperar es digno de ser remarcado. Por la propia información oficial difundida por la Jefatura Superior se ha sabido la profesión de uno de los detenidos por su presunta relación con los hechos: un agente de la Policía del Puerto. Que haya un miembro de cualquier fuerza de seguridad relacionado con algo delictivo no hace sino incrementar la penosidad del delito. No obstante hechos como el conocido ayer, al igual que otros que en anteriores ocasiones han salpicado a más fuerzas de seguridad, deben ser tenidos en cuenta sin generalizaciones. Lo contrario termina provocando un efecto no deseado como es el de la criminalización de los colectivos. Hoy más que nunca la Policía del Puerto debe estar unida, sin que el arresto de uno de los miembros de la plantilla afee siquiera la labor del resto del colectivo. Es algo que debe ser considerado de la misma manera que lo es el buen trabajo que ha desarrollado la UCRIF de la Nacional con investigaciones complicadas, constantes en el tiempo que han terminado ofreciendo buenos resultados.





