¿Pero cuando y cómo la calle sufrió los daños que le hacen presentar este aspecto? “Nadie lo sabe”, responde María, una octogenaria, que afirma que “casi de la noche a la mañana, la calle amaneció así”. Haciendo un sondeo a pie de calle, se comprueba que, en efecto, nadie tiene claro qué día se estropeó la vía: “A mi me parece que fue cosa de un mes”, afirma África; Carlos dice que “fue antes de salir de vacaciones, hace cuarenta días”; Juan va más allá y se aventura a mantener que “fue hace un mes cuando, por culpa de un camión pesado, la calzada, que ya estaba regular de por sí, terminó por estropearse”.
“Si nos preocupamos”, dice María, “no sólo es por un capricho de estética, por querer ver bonita nuestra calle, que también, porque eso le gusta a todos los ciudadanos, sino porque yo veo, desdela ventana que da a mi dormitorio, cómo existe un riesgo evidente de que se produzca una caída, especialmente de motos cuyos conductores se ven obligados a realizar en la esquina una maniobra extraña y peligrosa”.
Los comerciantes de la calle, también ven cómo los coches “tienen que frenar bruscamente cuano llegan a la esquina”. Como ejemplo, un testigo asegura que “el martes pasado por la noche, a eso de las tres de la madrugada, un coche que tenía el parachoques a pocos centímetros del suelo, porque era un coche deportivo, llegó a golpear el boquete”. Según el hombre, el conductor se bajó del vehículo para comprobar unos daños que se hubieran evitado si la calzada presentara el aspecto que los vecinos reclaman.





