La Guardia Civil decomisó ayer algo más de 4 kilos de hachís que viajaban ocultos en un lateral de un vehículo conducido por un ciudadano marroquí con permiso de trabajo y residencia en España, concretamente en Madrid.
Uno de los perros de la Unidad Canina fue el que se percató de la presencia de la sustancia estupefaciente y dio la voz de alarma. La droga estaba escondida sobre una de las ruedas, tal y como aparece en la imagen.






