La errónea decisión adoptada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de no permitir el acceso de más inmigrantes al CETI fue corregida ayer. Ante fallos garrafales, medidas correctas. Nunca más debe adoptarse este tipo de decisiones que chocan con la debida humanidad con la que deben ser tratadas las personas que cruzan fronteras, como es el caso.
Hoy se ha preparado una salida extraordinaria para aliviar la presión del centro, pero son necesarios muchos más recursos para desatascar el problema que están sufriendo los peticionarios de asilo a los que no se les ha practicado todavía la entrevista policial.
Para resolver esta situación urgen más anuncios como el aumento de agentes para resolver todas las cuestiones atrasadas.
Es importante que en las próximas horas no solo se hagan anuncios, sino que también se den explicaciones. No se puede digerir una medida como la adoptada sin que haya una explicación debida de cómo se ha podido llegar a tal extremo. Si de trasfondo hay una enemistad entre Ministerios, que se explique. Parece que chocan criterios policiales con sociales, de ser así quienes menos culpa tienen no pueden ser lo que se vean afectados.
¿Qué hubiera pasado si no se denuncia el cierre del centro?, ¿seguirían los inmigrantes en la calle? De no haberse efectuado la denuncia periodística necesaria podríamos estar asistiendo al mantenimiento de una pésima imagen que no se merece nuestra ciudad, que siempre ha llevado a gala saber resolver y afrontar graves crisis migratorias.
La AD Ceuta alevín ya sabe dónde jugará, días después que lo supiesen el resto…
Un ascenso siempre es complicado, sobre todo en una categoría como la Tercera RFEF que…
La Plataforma de Usuarios Afectados de Marina Hércules, compuesta actualmente por más de 50 personas…
La Dirección Nacional de Meteorología de Marruecos ha emitido este domingo, 24 de mayo, una…
El mercado laboral en Ceuta presenta presenta diferentes ofertas durante la segunda quincena de mayo…
Hay vidas que resumen un siglo entero de historia. La de Gregorio de la Pinta…