Ceuta se ha quedado desierta. Quienes han podido marchar a la península a disfrutar del puente lo han hecho. Hubo años en que disfrutar de esas escapadas era interpretado con un no querer a Ceuta. Incluso recuerdo a un político (por cierto todavía continúa en la brecha) que aventuraba una mayor fuga de ceutíes si se bajaba el precio del barco.
Durante años se hizo lo posible porque ninguna gestión al respecto fructificara. Curioso. Siempre acostumbramos a analizar los problemas por el lado ajeno a nuestras responsabilidades.
Evitamos reflexionar sobre lo que se hace para evitar que en cuanto haya un día más de fiesta los caballas huyan. Si le damos la vuelta a la tortilla podremos recapacitar sobre los atractivos ofrecidos desde el jueves a este domingo. Encontraremos una agenda vacía de actos, salvo un mercado artesanal reducido al 1-2-3 de siempre. Nada nuevo.
Captar al turista es algo más que ofrecerle una rebaja por un billete que tiene que tener un fin
Pero no sucede solo en este puente, pasa en todos o casi todos. Resulta complicado no ya mantener el nivel residencial sino captar al visitante, más allá del que provenga de Marruecos al que solo se le tiene que asegurar una frontera fluida porque lo que viene a buscar ya lo encuentra.
La Ciudad ha lanzado una oferta con rebaja del billete del barco incluida para hacer más atractivas las visitas del turista, pero es un trabajo hecho al 50% si no va a encontrarse con algo más que la travesía del Estrecho.
Ceuta tiene muchos atractivos, habrá que plantearse las alternativas para conseguir que sean apreciados
Si lo hace, ¿para qué?, ¿con qué finalidad? El tema es que tenemos muchos atractivos que ofrecer, pero ¿son explotados como se debe?, ¿con los recusos que tenemos, sin mayor esfuerzo que una adecuada organización, podemos captar un mayor nivel de visitas?
El efecto plañidera, el llorar por lo negativo que también tenemos sin mirar a otros potenciales, el desproticar con quienes sí pueden disfrutar de un puente y tienen todo su derecho a hacerlo... nos ofrece una muy mala combinación para sacar adelante la ciudad. Cómo nos empecinamos en chocar contra los mismos muros de siempre, digno de estudio.







De puente a puente a Ceuta se la lleva la corriente