Categorías: Opinión

De nuevo Cataluña

En multitud de ocasiones, la forma de llevar a cabo casi cualquier cosa en la vida marca las diferencias. No importa tanto los matices del trasfondo cuando la manera de proceder se plasma con buena fe o, al menos, se toma la molestia en aparentar algo parecido, aunque sea mentira. El Gobierno de España no está muy habituado a actuar así, posiblemente por la vigorosa serenidad que le concede el tener un poder sin par en la actualidad, y mucho menos cuando en el envés de su objetivo se encuentran comunidades con una ideología opuesta a la suya. Es el reciente caso que ha enfrentado a Gobierno y Cataluña, una vez más, a causa de la LOMCE. Mediante una parte del borrador que no ha sido revelada hasta hace unos días, el Gobierno pretende convertir el catalán en una asignatura optativa por debajo de otras lenguas extranjeras, o lo que es lo mismo, despreciar de una tajada la importancia de un contenido tan elemental como es su propia lengua.
Ello, por supuesto, sin planteárselo a los responsables educativos catalanes previamente, más bien lo contrario: escondiéndolo hasta el último momento. Ya no se trata sólo la desconsideración y menosprecio hacia una lengua que forma parte de la cultura española, sino hacia una comunidad a la que ignoran completamente incluso en aquello en decisiones tan relevantes.
Desde luego, un movimiento de estas características es una auténtica provocación hacia una comunidad con la que se han tenido, se tienen y se seguirán teniendo problemas si el trato continúa siendo tan peyorativo como hasta ahora. Una provocación, esta que nos atañe, que al Gobierno le va a salir extraordinariamente bien, ya que ha provocado que los catalanes vuelvan a increparle ante una grave ofensa más, y que la gente de a pie del resto de España, al escuchar que las quejas provienen “de los de siempre”, sumen unos cuantos litros o kilos de odio contra su compatriotas de Cataluña.  Por norma general, un andaluz, madrileño, extremeño o manchego difícilmente está preparado y dispuesto a comprender las reivindicaciones de un pueblo como Cataluña, porque sus condicionantes nada o muy poco tienen que ver.
Así pues, ante la presencia de los catalanes en la palestra lo único que se genera es más odio y descrédito hacia ellos, cuando son quienes reciben desaire tras desaire.
No comprendo cómo este Gobierno puede gestionar tan nefastamente las relaciones con las comunidades menos afines. No juzgo las razones por las que los gobernadores del país prefieren el centralismo a lo contrario, sino su forma de hacer las cosas.
El contenido, incluso, puede ser coherente, pero la manera de hacer las cosas está siendo excesiva cada vez que se toma cualquier decisión.
Y no deberían equivocarse, puesto que el desdén contra cualquier territorio español es una afrenta contra la España  por la que tanto dicen luchar y a la que tanto anhelan defender. En términos culturales, agredir a una lengua española es igual de grave que expoliar un museo de este país, escupir sobre la literatura española o destruir la bandera que nos representa.
La indisolubilidad de una nación se cimenta sobre el respeto y toda la pesada carga que ello conlleva, y España, en este sentido, no está cumpliendo.

Entradas recientes

ATME exige reconocer a los militares como profesión de riesgo tras un accidente con arma de fuego

La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), con representación en Ceuta, ha vuelto a…

23/05/2026

Partidos a la gresca, males para el ciudadano

PP y PSOE se tiran los trastos a la cabeza con la vivienda como protagonista.…

23/05/2026

¿Es tuya? La Seguridad Social publica nuevas deudas en el BOE

La Tesorería General de la Seguridad Social ha publicado en el Boletín Oficial del Estado…

23/05/2026

MDyC pide vetar la Inteligencia Artificial en los concursos de carteles

La chispa ha saltado con la denuncia del artista Fran Paul sobre el uso de…

23/05/2026

El renacer de la misión imperial imantando territorios y recursos de pueblos soberanos

Hoy por hoy, la política exterior de Estados Unidos en la que coinciden numerosos investigadores,…

23/05/2026

El recurso fantasma: Lo que aprendí tras 16 años esperando el milagro del sistema

Llevo dieciséis años recorriendo los pasillos del sistema educativo. Mi hijo tiene hoy 16 años…

23/05/2026