La batalla emprendida por la Delegación del Gobierno para sacar a la luz los empadronamientos falsos ha sido aplaudida por la AUGC, asociación que ya hace años denunció el permitido funcionamiento de la doble moral en Ceuta, esa que permitía y consentía que hubiera personas que mantuvieran su residencia en la ciudad sin residir en ella, obteniendo a cambio beneficios fiscales tales como los derivados de la realización de la declaración de la renta.
Con las investigaciones puestas en marcha, son muchos casos, curiosos y variados, los que se van desempolvando y otros tantos los que van a ser objeto de investigación. Un grueso importante los representan los funcionarios municipales que no residen en la ciudad pero que mantienen un empadronamiento en la misma. Luego están los casos de aquellos que mantienen la titularidad en una vivienda, pero que residen todo el tiempo en la península, salvo visitas muy casuales para dejar rastro de su paso por la ciudad. De los funcionarios interesados se pasa a personas con dinero (entre ellos jubilados) que mantienen su fiscalidad en Ceuta, teniendo aquí una casa cerrada que ocupan muy pocos días al año o incluso sin tenerla, pero gozando del favor de conocidos que permiten que figuren como residentes -sin serlo- en sus domicilios.
Las bonificaciones obtenidas por estas personas, tanto a la hora de hacer la declaración de la renta como en el IRPF, no se ajustan a su situación real, ya que figuran oficialmente como residentes sin serlo. Esta práctica no es que se produzca de manera aleatoria y durante un corto tiempo. Muy al contrario, hay personas que llevan así años, girando visitas esporádicas a la ciudad solo para beneficiarse de estos parabienes fiscales amparados en el paraguas de la Ciudad Autónoma.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles recuerda que a principios del año 2000 denunciaron con dureza estos casos, dando traslado de los mismos al Defensor del Pueblo. Lamentan que por aquel entonces la Delegación del Gobierno nada hiciera, y que años posteriores, existiendo los mismos fraudes, los distintos delegados del Gobierno no se interesaran en cortar esta vía.
Para AUGC, este tipo de comportamientos fraudulentos permitidos son igual de condenables que los que cometen marroquíes que simulan residencia en la ciudad o los escándalos derivados de los ya tan mediáticos pisos patera con decenas de empadronamientos.
Grupo de trabajo específico
Las investigaciones puestas en marcha cuentan con la coparticipación de Ciudad y Delegación del Gobierno. Administraciones que a través de los distintos órganos que de ellas dependen están llevando a cabo las actuaciones pertinentes para poner orden, primero, en el padrón, y, segundo, en las residencias efectivas y reales que se producen en la ciudad. De lo que se trata es de evitar que este tipo de situaciones se siga produciendo, haciendo que las personas que quieran obtener este tipo de beneficios estén viviendo realmente en la ciudad y no manteniendo una residencia falsa por un interés concreto.