Los datos que ofreció ayer el consejero de Hacienda, Economía y Recursos Humanos, Emilio Carreira, en relación con el gasto que actualmente tiene el Gobierno autonómico en el apartado de lucha contra la pobreza y familias en riesgo de exclusión social son más que reveladores.
A principios del año 2011 en los Presupuestos figuraban algo más de cuatro millones de euros, frente casi a los catorce actuales. Hablamos de más de un trescientos por ciento que, por supuesto, seguramente que no son suficientes para atender a todas las personas en ese estado en Ceuta, pero que sí representa una cantidad muy importante dentro de las posibilidades que maneja la Ciudad Autónoma de Ceuta. Como reconoció el portavoz del Gobierno en el sentido de que no son datos que puedan ser cuestionados, sino que son obtenidos de los presupuestos de la Ciudad Autónoma y, por tanto, perfectamente comprobables. Hablamos de partidas que no existía como las bonificaciones fiscales en función de la renta, o la cuestión de los libros o los incrementos tan fuertes en relación con los Planes de Empleo, donde el cincuenta y dos por ciento de quienes actualmente son favorecidos por las políticas activas de empleo son personas en riesgo de exclusión social y donde ese gasto a comienzos de la legislatura se situaba en novecientos mil euros y ahora mismo en más de cinco millones de euros. La realidad es más que palpable por parte del Gobierno del presidente Vivas.





