Por primera vez en la historia sólo podrán votar los socios y presentarse los que lleven un año inscritos A primeros de mayo, sin concretar aún el día exacto, se decidirá quién será el portavoz y representante de los vecinos de Príncipe Alfonso. Aún no se sabe cuándo, pero lo que sí se sabe es que será la primera vez en la historia que tengan derecho a voto los socios de la Asociación Vecinal, que apenas llegan a los dos centenares a fecha de hoy, y no los 7.000 vecinos censados legalmente en la barriada más polémica de la ciudad. Y sus elecciones tienen tintes de llevar el mismo camino de la controversia.
Desde que en el año 2009 Abdelkamil Mohamed ganó las elecciones denominadas “libres” por así decirlo en las que todos los censados en la barriada podían meter en la urna la papeleta con su candidato favorito, el actual presidente apostó por que la Junta Directiva que capitaneaba acatara de manera íntegra y sin dar cabida a la ilegalidad, tal y como reconoce, el sistema por el que debía regirse toda asociación. “Abrimos el plazo a la presentación de socios que a día de hoy sigue abierto, hay que recordarlo, y nos basamos en los estatutos que ya existían pero siendo escrupulosos en su cumplimiento”, matiza.
Pero las voces críticas hablan de que lo que no es legal es lo que pretende ponerse en marcha el próximo mes con unas votaciones que serán “fraudulentas en cuanto que no podrán votar libremente todos los vecinos que vivan en la barriada”. Critican del actual presidente que ni siquiera viva allí, aunque esté censado, y se está abriendo una brecha de la que salen numerosos reproches a una Junta Directiva de la que temen que finalmente no miren por el interés de la barriada sino por el suyo propio. “Siempre hay voces críticas, pero han tenido suficiente tiempo para asociarse y hemos estado abiertos en todo momento a propuestas y a la colaboración y a que la barriada se mantuviera unida para reivindicar sus necesidades. Otra cosa es que desde las Administraciones no se haya trabajado para ello”, justifica Kamal, que aún no sabe si se va a presentar o no. Una cosa es segura: los candidatos deben ser socios con una antigüedad de al menos un año, algo que cierra las posibilidades de presentarse a posibles interesados. Haberlos haylos.
Pero, de momento, se mantiene la incertidumbre aunque los rumores en el Príncipe hablan de que va a haber más de una posible candidatura y de que si la Asociación Vecinal ha decidido que las cosas se hagan de esa manera y bajo esa reglamentación, se debería haber convocado una asamblea general para informar a todo el vecindario.Uno de los ejes centrales de la polémica es el haberse hecho cargo la AAVV de los Brigadas Cívicas, algo que “ha obligado a llevar todo a rajatabla ya que se deben pasar auditorías y eso implica más trabajo y mucha rectitud”, apunta Kamal, que reconoce que la legislatura que está a punto de concluir ha sido complicada pero que “hemos luchado con unas y dientes para defender a los vecinos”.
Y en las calles, otro debate: el de que finalmente sea un partido político el que se haga con las riendas de la Asociación Vecinal a través de uno de sus afiliados, sea de una u otra sigla. La cuenta atrás ya ha comenzado.






