Ahora mismo nadie es capaz de decir si una empresa como Correos funcionaría mejor como entidad pública o como entidad privada.
Ni lo público es la panacea, ni lo privado es el infierno. Sin embargo, lo que no parece nada lógico es el diagnóstico que hacen los representantes de Comisiones Obreras, mayoría en el sector, de la situación que se padece en la empresa en nuestra ciudad. Hablamos de que desde el año 2010 se han perdido catorce puestos de trabajo, lo que viene a suponer un veinticinco por ciento de la plantilla. Además, contaron que tienen a varios trabajadores que se encuentran de baja médica y además en algunos casos más de un año, sin que por parte de la Dirección se acometa la obligatoriedad de cubrir las bajas. No vamos a entrar a hora en la política de Recursos Humanos que tenga puesta en marcha una entidad pública como es Correos, sino lo que nos preocupa de verdad es que los ciudadanos que pagan sus servicios, los que sean, quieren una calidad en el servicio y eso si es una responsabilidad de la empresa. Nos preocupa lo que sucede en Ceuta, donde nadie ha desmentido que cientos de paquetes se quedaron si repartir antes de Reyes porque no había personal suficiente. Eso es una tomadura de pelo a los ciudadanos y ahí sí que hay una responsabilidad por parte de los responsables de esta empresa pública.





