Decía Joaquín Vidal, célebre crítico taurino del diario ‘El País’, ya fallecido, que un periodista no puede ser amigo ni de futbolistas ni de toreros, porque a la hora de escribir condiciona. Es cierto.
A pesar de que vivimos una época en la que el periodismo deportivo bendice, en la mayoría de los casos, la parcialidad y el forofismo, el sentir los colores de tu equipo, yo soy de los que están ‘chapados’ a la antigua y defiendo ante todo una objetividad mayúscula, casi enfermiza.
Jugadores y técnicos siempre esperan de nosotros, los redactores de noticias, un apoyo incondicional a todos los efectos, tanto en la victoria pero, sobre todo, en la derrotas.
Tras incidentes como los que se pudieron ver en el ‘Guillermo Molina’ entre la UA Ceutí y el Gáldar, se espera que el hecho pase inadvertido y no quede reflejado en la prensa.
Y esto me sorprende. En vez de aprovechar la ocasión para pedir disculpas por un espectáculo que fue bochornoso, independientemente de los precedentes y la provocaciones previas, se opta por culpar al mensajero, como si el que escribe, fotografía o relata fuera el que hubiera soltado la primera bofetada.
Pero hay de todo en el mundillo de los ‘plumillas’, por supuesto, los que prefieren mirar hacia el otro lado y quedar bien con jugadores, entrenadores o directivos, por mal que lo hayan hecho, o los que son consecuentes con sus principios y quieren y buscan, ante todo, la verdad.
Personalmente no voy a cambiar un ápice mi estilo a la hora de trabajar, independientemente de cualquier represalia que pueda sufrir. Eso lo tengo claro.
Las fuerzas de Seguridad de Marruecos frustraron este sábado 15 de agosto un intento de…
La entrada masiva de inmigrantes desde Marruecos ha dado lugar a asentamientos en varias zonas…
Sábado 15 de agosto. En cualquier otra ocasión Ceuta estaría viviendo un puente de esos…
Oh, mar de Ceuta, dime: ¿cuántos zapatos dejaron sus dueños al borde de tu abismo?…
Hablo en nombre de todos los ciudadanos de Ceuta cuando digo que nos han arrebatado…