Ayer, hacia la una del mediodía, una lancha con personal de Cruz Roja se dirigió rumbo al buque mercante Katrine Krog, que lleva fondeado en la bahía de Ceuta desde el pasado 1 de diciembre soportando el abandono de su armador.
La tripulación del buque, de bandera boliviana y construcción danesa, está sufriendo los impagos de quien les contrató, además del estancamiento y el tener que vivir de la buena voluntad de un grupo de ceutíes que se organizaron espontáneamente al enterarse de la situación del barco. Los miembros de Cruz Roja les hicieron llegar una caja con revistas para que puedan tener algo que leer en las interminables horas que permanecen sobre las aguas mirando muy de cerca la ciudad de Ceuta.






