“No somos supremacistas blancos, simplemente abogamos por la separación racial y por eso, en este lugar [EE.UU], no deberían estar ni latinos, ni afrodescendientes”.
“La Biblia refiere que Dios creó todas las razas, pero que enviará a sus ángeles a la Tierra para acomodar a cada raza como corresponde”.
“El islam es una religión satánica, que tiene una ideología llena de odio, contraria a la cristiana, donde no se incentiva a odiar a nadie”.
“La homosexualidad no es una condición natural. Los gays deben morir y por eso Dios creó el SIDA”.
“Dios maldijo a las personas de raza negra para que sean servidores y esclavos”.
“Se demostró que los campos de concentración y la muerte de seis millones de judíos son cosas falsas. Todo fue un acto de propaganda”.
“Los negros lo que hacen todo el tiempo es buscar mujeres blancas y ricas para mezclar las razas y que estas mujeres los mantengan”
“Los negros en Estados Unidos representan el 30% de la población del país, pero cometen el 80% de crímenes”.
Lo cierto es que, tras publicar estas declaraciones y decir que son obra y arte de un líder del Ku Klux Klan, ya estaría todo dicho por hoy. Sin embargo, mi editora, Nuri, mi directora, Carmen Echarri y mi paciente Redactora Jefa, Paloma, me obligan a desarrollar un poco más el tema, a pesar de lo evidente de las evidencias. Y a eso vamos.
Las frases que encabezan este “A Quemarropa” a cuál más asquerosa, son declaraciones de Chris Barker, líder de los “Caballeros Leales Blancos” de Carolina del Norte, uno de los grupos del Ku Klux Klan.
Estas afirmaciones se desarrollan en el transcurso de una entrevista que lleva a cabo la periodista colombiana Ilie Calderón, de la cadena hispana Univisión. Por cierto, y en el más puro estilo de la casa, al final de la entrevista Baker, la amenaza con quemarla viva por ser negra, argumentando que ninguna negra puede pisar su casa.
Palabra de supremacista.
Pero ahora es cuando surge la duda, ¿Chris Baker es un loco iluminado, como cada pueblo tiene uno o una? ¿El Ku Klux Klan es cosa de las pelis o hay algo más?
Veamos.
El nombre procede la palabra KUKLOS (círculo en griego) a la que, tras partir la palabra en dos, se le añade el “Klan” en homenaje a los clanes escoceses. Ese mismo aroma escocés (qué culpa tendrán en Escocia que haya locos inspirándose en esa noble tierra) es el que empuja a los supremacista a quemar cruces. ¿Por qué? Porque en las reuniones de los clanes se quemaba una cruz de San Andrés (con forma de X) para celebrar el encuentro. Como además de ser supremacistas y nacionalistas blancos, también son antisemitas, islamófobos, homófobos y anticatólicos (entre otras lindezas), quemar cruces cristianas les va como anillo al dedo.
A algunos “klaneros” les gusta repetir lo que dice Sir Conan Doyle, por boca de su célebre personaje, Sherlock Holmes, cuando asegura, en una de sus novelas (Las cinco semillas), que “Ku Klux Klan” es la onomatopeya de un rifle winchester en su recarga. Nada menos. Y tampoco debe estar alejado de una cierta verdad.
Sea como fuere, el origen del Klan (en los EE.UU se abrevia así) se divide en dos épocas. La primera se remonta a 1865, año en el que varios veteranos del ejército rebelde se organizan para resistir a la llamada “reconstrucción”, momento en el que los negros dejan de ser esclavos. Nominalmente, claro.
Temerosos de que las acciones del Klan contra la población afroamericana atraigan a las tropas federales, las élites sureñas le terminan dando la espalda. En 1871 el presidente Ulisses Grant procede a su disolución.
1915 es el año del inicio de la segunda época del Ku Klux Klan, y es una película, “El nacimiento de una nación”, la que termina por catalizar el movimiento. Tampoco podemos obviar el linchamiento, tras asaltar la cárcel, de un ciudadano de confesión judía condenado a cadena perpetua por asesinato.
Un documental de RTVE muy interesante de mediados de los 70 describe al Ku Klux Klan perfectamente. No se deje engañar por el año de edición, el trabajo probablemente logra atravar el filtro de la censura porque el Klan se define como anticatólico, razón por que la que esta organización es intolerable a ojos de los censores. Lo de matar negros, ya si eso…
(Enlace al final)
El caso es que, en esta segunda época, la organización llega a contar con 5 millones de miembros. Sin embargo, en 1940 un activista proderechos humanos logra infiltrarse en la organización y desvela secretos y bestialidades cometidas. Esto, unido a que con la llegada de IIª Guerra Mundial muchos miembros del Klan se alinean con los nazis, hace que la Administración no tenga más remedio (en negrita y cursiva el “no tenga más remedio” por razones obvias) que eliminar al Ku Klux Klan como organización nacional.
Pero, evidentemente, esto no para al Klan en el desarrollo de sus actividades, sobre todo en los estados del sur de los Estados Unidos.
Pierdo la cuenta de los asesinatos de afroamericanos en los que los miembros del Klan son liberados por “falta de pruebas”. Las fotografías de linchamiento de negros son distribuidas como recuerdos y la igualdad total, entre blancos y lo que estas bestias llaman “subrazas”, aún está lejana. Y vivimos en 2026, pero a las actuaciones del ICE en Minneapolis me remito.
En la actualidad los miembros del Klan se sitúan a la extrema derecha de Trump Imperator, que ya es decir. Además, el Ku Klux Klan critica al presidente de los EE.UU por tener a hispanos en su gobierno. No le busque la lógica, son nacionalistas y supremacistas, es decir, racistas.
Hace poco, un miembro del Klan asesina a 9 feligreses negros en una iglesia de Carolina del Sur, y otro embiste con su coche a una manifestante antirracista. Nada nuevo bajo el sol.
Dato curioso que podría hacernos sonreír en otras circunstancias: los del Ku Klux Klan tienen una App de citas que comparten con sus hermanitos neonazis y los fascistas de la “Derecha Alternativa” (Alt-right). La red se llama “WASPLove” (WASP: Blanco, AngloSajón Protestante) que llama a procrear para preservar la raza. Blanca, claro. En fin…
Pero, si aquí aún no vemos cruces ardiendo, los mensajes que propaga el Ku Klux Klan sí tienen una fuerte similitud con lo que escuchamos aquí a diario. Cambie negro, judío, católico, musulmán, hispano o liberal por extranjero y verá el parecido. Incluso sin cambiar nada.
Estas son las consignas del Klan
-Vienen a robarnos el trabajo
-Van a violar a nuestras hijas y mujeres
-Los robos son obra de esta gente [los antes aludidos]
-Nos están invadiendo
-Un país, una bandera, un idioma
-Necesitamos su ayuda: vigile y rastree a todos los inmigrantes y denúncielos a todos.
Y así hasta las náuseas.
¿Seguro que no le suena? Quizás porque aquí no llevan capuchas…todavía, porque los mensajes son los mismos.
Ya lo dice el siempre preclaro Isaac Asimov: “El ser humano construye demasiados muros y pocos puentes”. Más claro, las túnicas de los del Klan.
En torno al Ku Klux Klan, mi Mañica preferida siempre citaba a Albert Camus: “Uno no puede ponerse del lado de quienes hacen la historia, sino al servicio de quienes la padecen”. ¿Y usted, con el Klan y sus sucedáneos europeos, o del lado de quienes padecen?
Una vez más, la reflexión es suya.
Enlace reportaje de RTVE, mediados de los años 70:
https://www.rtve.es/play/videos/fue-noticia-en-el-archivo-de-rtve/kukluxklan-prueba/896962/






