El Ministerio del Interior hizo públicos ayer los datos de criminalidad del primer trimestre de este año. A nivel general, el número de delitos desciende, aunque en Ceuta se observa un repunte del 3,3% respecto a los tres primeros meses del año 2024.
Esa subida no es excesivamente relevante, pero sí supone un toque de atención para que el esfuerzo que realizan los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se mantenga. Hay pocas dudas de la profesionalidad de los agentes que desarrollan su trabajo en Ceuta, aunque a veces las estadísticas no ven reflejado ese esfuerzo.
Las cifras más preocupantes son las que hacen referencia a los delitos de índole sexual, que, aunque no presentan ascensos muy cuantiosos, muestran que hay que intensificar el desempeño policial y que esa labor tiene que ir acompañada de una mayor concienciación social para denunciar este tipo de hechos.
En cuanto al tráfico de drogas, se aprecia un aumento de la criminalidad, si bien no hay que hacer una lectura estrictamente negativa de los datos, ya que ese crecimiento del 68% en este tipo de infracciones hay que verlo como un éxito en la actuación de los agentes para combatir esas ilegalidades y que se han visto reflejadas en las operaciones antidroga desarrolladas en el puerto.
Los números no son positivos en este arranque del ejercicio, pero tampoco invitan a levantar la voz de alarma. La clave para frenar la delincuencia está en la confianza ciudadana, que la hay en Ceuta, en nuestros efectivos policiales y en que la Administración les facilite todos los medios humanos y materiales para que esa tarea sea lo más eficaz posible, como lo está siendo hasta ahora.






