A orillas del Guadalquivir, en el estadio Nuevo Arcángel, la Agrupación Deportiva Ceuta tenía otra misión de las 42 que tiene la Segunda División. El objetivo pasaba por asaltar al Córdoba CF. Dejar a los hijos de Maimónides sin ideas y a los nietos de Góngora sin ganas de sonetos de victoria.
José Juan apostó por un once al uso, con los de siempre salvo Aisar. Koné y Konrad, la ‘doble K’, le decían al chico de Ceuta que toca apretar para recuperar el sitio
Comenzó el choque
El partido comenzó con los locales haciendo valer su posición de chicos consentidos del hogar. En la primera, a los treinta segundo, le ganaron la espalda a la zaga caballa y Dalisson amenazaba con un balón al lateral de la red. Enseñaba los dientes el ‘flamenquín mecánico’.
El Ceuta salió peor y el Córdoba lo aprovechaba con hambre para recuperar la pelota con fuerza y rabia. Youness tuvo una pérdida que vislumbraba un arranque agresivo por el equipo califal.
Gol del Córdoba
Jacobo condujo el balón con velocidad y abrió a la banda a Carracedo, que se la devolvió al ‘10’ pero Carlos repelió el disparo. El balón cayó en los pies de Dani Requena, que la mando al palo y adentro, imparable para Guille Vallejo. Pasó lo que ningún caballa quería, gol rival que rompía la muralla caballa. Tocaba levantarse de un mal comienzo.
Así llegó el final de la racha de imbatibilidad de Guille Vallejo. Para más inri, el autor del gol, Dani Requena, estuvo a punto de firmar por el Ceuta este verano pero se decantó por vestir la elástica. Al final, las ironías son casi tan parte del fútbol como el fuera de juego.
El Ceuta tuvo que remangarse y empezar a sumar esfuerzos en ataque. El Córdoba pronto demostró que, si su ataque fue certero, su defensa pensaba ser numantina.
El equipo caballa pronto avisó, en la primera que tuvo. Un centro de Kuki, con precisión pitagórica, fue a la cabeza de Carlos. El de Jaén la mandó al palo y las gradas del estadio cordobés se sintió como un asta rozando el vientre de Manolete. Apretaban los caballas.
El Córdoba quería de alguna manera recuperar el control de juego que había perdido para tener la calma que necesitaban. El Ceuta se negaba a ello y avisó de nuevo. Una buena jugada acabó con un disparo tenso y raso de Konrad que obligó a esforzarse a Íker Álvarez.
El hecho de que los caballas apretaran hacía que los cordobesistas tuvieran cancha para hacer daño a la contra. Así tuvieron dos acercamientos que avisaban que no estaba todo dicho por parte delos rivales.
Gol de Adrián Fuentes
Alrededor del minuto 22, Cristian Carracedo dio un pase que pilló mal a la defensa del Ceuta. Adrián Fuentes pilló la espalda a los centrales con más pillería que demérito de los defensas del Ceuta y finalizó cruzado batiendo a Guille Vallejo. Se empezaba a sentir preocupación por la racha sin derrotas.
A pesar de ello, el Ceuta no bajó los brazos y apretó buscando recortar distancias cuanto antes. Fue Koné el que volvió a encontrarse con un poste que fue maldecido por los caballas más de una vez. Una jugada en la que el marfileño tiró de potencia y calidad, definió al palo corto encontrándose con la mis madera que Carlos unos minutos antes.
Konrad de la Fuente, por su lado, fue el que más ocasiones tuvo. Sumó otras dos más a su lista, una en la que dribló a Íker Álvarez quedándose sin ángulo y otra en la que busco la escuadra pero encontró el vacío del saque de puerta.
En los ojos del estadounidense de dilucidaba un “hoy no es el día”. En el ceño fruncido se notaba un claro amargor.
El Córdoba seguía atacando por su lado y hacía esforzarse a Carlos, que repelía y despejaba balones. Por otro lado, Rubén y Youness sufrían pérdidas muy malas, frutos de una incomodidad evidente sobre el césped.
Antes del final, Kuki tuvo una falta en la frontal que no llegó a buen puerto. Fue tibia la pelota a íker Álvarez y el andorrano la agarró con las manos.
Segunda mitad
El Ceuta tenía que marcar, de obligado cumplimiento, y sin hacer cambios se lanzó a seguir luchando. Los de Iván Ania también tenían las ideas claras.
Konrad hizo una gran jugada individual que dejó el balón muerto en el área pequeña, pero no había ninguno vestido de azul y negro para rematar ese balón. Ato seguido, el Córdoba trenzó un contra muy peligrosa que asi acaba en tanto de los locales.
Fue Dalisson luego el que marcó. Pero el linier avisó del claro fuera de juego. No subió al marcador, pero dejaba en los cuerpos caballas un mal presagio, no estaba gustando el juego visto, el Córdoba estaba haciendo muy fuerte.
José Juan tuvo que hacer cambios. Bodiger (ex del córdoba), Bassinga y Obeng entraba para ver si podían cambiar la película. Salían Youness, Kuki y Rubén; la medular marca de la casa se iba al banco a la hora de juego.
Adrián Fuentes rozó el tercero de los califales. Un contra que parecía fuera de juego (pero no lo fue) acabó en un remate que rozó el palo.
El Ceuta trataba de construir, luchar balones y llevar a cabo duelos, pero su principal impedimento vestía de fosforito. Huerta de Aza, con un arbitraje casero, permitía en demasía a los blanquiverdes permitiendo interrupciones constantes de los de Iván Ania.
José Juan se vio obligado a meter a Salvi Sánchez. Koné fue el que se fue al banquillo después de un partido trabajado pero que las cosas no terminaban por salir.
Las ocasiones seguían sin llegar y cristalizarse. Marcos estaba fundido y tuvo que entrar Juanto Ortuño para ver si podía hallar la suerte o premio del gol para meterse en la lucha por los puntos en los últimos minutos.
En la recta final se vio un Ceuta lastrado por un esfuerzo sin resultados y ya le costaba crear peligro a una defensa que se imponía con su posicionamiento. Los cambios no estaban dando el resultado deseado más que para dar descanso a las piernas de los titulares.
Bodiger, en el 85’, pudo haber marcado. Anuar hizo una gran jugada por banda, que se la dejó al francés pero la mandó a las nubes.
Poco más tuvo el partido. Algún disparo perdido del Córdoba y algún intento inerte del Ceuta para meterse en la lucha, pero se cerró todo. 2-0 y fin a la racha invicta.
La racha del Ceuta llega a su fin tras ocho partidos de un fútbol mayestático. Fue brillante, estupenda, pero acabó. Medina Azahara también lo fue, espléndida y fulgurante, ahora es una ruina solemne. Asaltada y destruida, se acaba la buena dinámica. Ahora toca volver a construir, confiando en el mismo arquitecto y en los mismos materiales. Ahora toca centrarse en la UD Almería, un rival duro que vendrá al ‘Murube’.







¡ Qué pena !, el Ceuta tuvo el empate antes de encajar el segundo gol, pero falló y no igualó el marcador, cosas del fútbol que suelen pasar, no pasa nada, hay que levantarse y no lamentarse, hay que seguir trabajando y preparar el próximo encuentro contra el Almería que no va a hacer nada fácil, pero hay que confíar en el equipo y sobre todo apoyar.
Ya empezamos