Ciudad y Agencia Tributaria suscribieron ayer un protocolo de colaboración para intensificar sus fuerzas de lucha contra el fraude.
Se trata de trabajar en la identificación de los sectores de contribuyentes que pueden representar un mayor riesgo o fraude además de combatir de forma más eficaz el diseño de medidas que ayuden a eliminar esas prácticas fraudulentas que suponen ya no solo un coste extra para las arcas sino una clara discriminación entre la población. Porque hay unos aprovechados que aprovechándose del bien común, engañando y burlando las normas vigentes, terminan recibiendo ayudas cuando no les corresponden. Esto es un perjuicio claro para el resto de los ciudadanos que, cumpliendo con las leyes establecidas, soportan cargas que no debieran por la cara dura de otros. Con la firma del protocolo que en la mañana de ayer suscribieron Yolanda Bel y Juan Bravo, como cabezas visibles de las áreas con competencia (Agencia Tributaria y Presidencia) se quiere plasmar algo más que un documento que se sume al resto de acuerdos. La imagen que acompaña este editorial es el reflejo de la conciencia de ambas instituciones por pelear y no bajar la guardia ante una serie de comportamientos asentados en una Ceuta que debe abrir camino sanando las heridas que arrastran incluso costras.





