Así las cosas, habrá que esperar, y mucho, para poner encima de la mesa el proyecto de construcción de lo que pretendía ser la sede central del Cuerpo Nacional de Policía, que el propio delegado del Gobierno quiso que fuera en la barriada del Príncipe. La prioridad pasa, ahora, por dar luz verde a la puesta en marcha de nuevas instalaciones educativas que permitan desmasificar los centros, después de años de sequía inversora en esta materia y tras el último episodio esperpéntico escenificado por quien fuera ministro de Educación, Ángel Gabilondo, con su anuncio -nunca llevado a cabo- de construcción de un centro en Loma Colmenar.
González Pérez señala que la construcción de la Jefatura en la barriada no se aparca, que sigue siendo un proyecto por el que apuesta la administración central, pero que en estos momentos la prioridad inversora está en este ámbito.
La Policía Nacional se suma al carro de la Guardia Civil en cuanto al aguante de infraestructuras deficitarias, por cuanto ambos proyectos de construcción de nuevas sedes se han visto aparcados por la crisis o por prioridades políticas. En el caso del Instituto Armado, el solar que acogerá la nueva Comandancia lleva bloqueado desde la legislatura anterior; mientras que en el caso del Cuerpo Nacional de Policía, tras aparcarse la ubicación de la nueva sede en Ybarrola, habrá que esperar a que se dé el visto bueno al inicio de las actuaciones en terrenos de la barriada del Príncipe. Respecto a este punto, el delegado del Gobierno camina solo en su apadrinamiento, ya que tanto el jefe superior anterior como el actual, además de los sindicatos policiales, se han mostrado disconformes con la medida.
Un proyecto similar al de otras ciudades
El propio delegado del Gobierno justifica la necesidad de ubicar la Jefatura en el Príncipe en la pretendida reordenación de las políticas de seguridad. Trasladar la sede central a las barriadas más problemáticas en este ámbito constituye una fórmula que ya se ha aplicado con éxito en otras ciudades del país. El propio González Pérez ya indicó en su día que había consultado con especialistas en este ámbito, considerando que sería una buena solución para la ciudad, contando además con el visto bueno de la cúpula de Interior. La sede de Colón seguiría operativa y funcionando para trámites administrativos pero no como eje central.






