El juez le impuso además la obligación de pagar una multa, aunque se declaró insolvente.
Un hombre fue condenado ayer por el magistrado del juzgado de lo Penal número dos a cumplir tres años y seis meses de cárcel como autor criminalmente responsable de un delito contra la salud pública. Además, se le impuso la obligación de pagar una multa de 55.157 euros o de cumplir tres días más de prisión en caso de no poder pagarla. El acusado se conformó con la pena que le ofrecían y se declaró insolvente, manifestando que no podía hacer frente al pago de la multa económica. Ahora se le investigará el patrimonio y, si tiene algún bien se le embargará para el abono de la multa, y si no lo tuviera deberá cumplir los tres días de arresto sustitutorio.
El hombre fue detenido en la zona de preembarque de vehículos de la estación marítima cuando se disponía a embarcar a los mandos de un coche en cuyo interior se encontraron aproximadamente 40 kilogramos de hachís empaquetado. El acusado reconoció que la droga era suya y que la pensaba vender en la península.





