Las últimas lluvias han ayudado a que algunos juzgados vuelvan a estar, de nuevo, con ‘el agua al cuello’, cargados de trabajo y soportando unas condiciones laborales inadecuadas con charcos de agua en los pasillos y goteras hasta en el despacho del juez. Una visión que choca frontalmente con la imagen idílica que mostraba en los papeles la comitiva oficial que se encargó de presentar, hace unos meses, el proyecto de Oficina Judicial, la NOJ.
El juzgado de lo Contencioso es buen ejemplo de esta situación. Los funcionarios se toparon, ayer, con unas instalaciones afectadas por las filtraciones de agua, lo que provocó que no pudiera desarrollarse el trabajo en condiciones. No es la primera vez que sucede. Tanto el Contencioso como otros juzgados, amén de la Audiencia, han padecido este tipo de problemas que han sido denunciados en cuantiosas ocasiones en los medios de comunicación. Los resultados son inexistentes, a pesar de que dichas denuncias han protagonizado informes como el que CCOO presentó a la comitiva judicial del Ministerio para que, tras girar visita a Ceuta el pasado marzo, se diera cuenta cuál era la situación con la que se iban a topar. Ahora el sindicato pone la atención en este nuevo problema y pide acciones urgentes. La justicia no puede dar esta imagen cuando, precisamente, lucha contra ella.






