Escribí hace más de 12 años que hay miles de ceutíes de nacimiento o adopción repartidos por todo el mundo que son, en su mayoría, los afectados por lo que Francisco Olivencia (qepd) llamó la diáspora, esa característica de nuestra ciudad que obliga a muchos de sus habitantes a marchar a otras tierras. Unos terminaron sus estudios encontrando trabajo fuera, otros por ser destinados a distintos lugares, unos terceros por matrimonio con una ceutí y muchos porque siguieron a sus padres hasta la Península. Los llamo ceutíes en la distancia e incluyo en este apartado a los soldados que hicieron la mili en Ceuta cuando era obligatoria y que, pasado el tiempo, idealizaron incluso su paso por la ciudad y recuerdan a sus familias el tiempo que nos acompañaron, sirviendo a España en África.
Cuando los ceutíes en la distancia se encuentran entre sí o con los que vivimos en esta ciudad, se crea enseguida una corriente de simpatía y complicidad que deroga las formalidades e incluso las presentaciones. El hecho de coincidir en el origen, allana un camino que en otras ocasiones puede ser incluso tortuoso. Son militares, algunos ocupando altos cargos, funcionarios que vivieron en Ceuta su primer destino, empresarios de éxito repartidos por toda España, catedráticos o enseñantes muchos de los cuales llegaron a lo más alto de sus carreras y personas de las más variadas profesiones, incluso residiendo en el extranjero, pero todos con el nombre de Ceuta en el recuerdo. Cuando se encuentran esos ceutíes en la distancia, las conversaciones giran enseguida alrededor de nombres conocidos, casas que desaparecieron, bares que frecuentaban, calles, plazas, familias, personas. En muchas ocasiones la nostalgia preside el encuentro y el tiempo pasa enseguida entre rememoraciones y recuerdos.
Es evidente que nuestra ciudad está perdiendo una ocasión de oro para censar con autorización a todos los ceutíes en la distancia manteniéndolos informados de las vicisitudes por las que pasa Ceuta y para unirlos más si cabe a su presente y futuro. Porque además, esa tela de araña de personas vinculadas que cubrirían sin duda un amplio espacio geográfico, puede ser necesaria en cualquier momento con su opinión, su voto y su influencia.
Nuestra Fundación, a través de su newsletter CEUTA EN LA PRENSA, pretende seguir fomentando lazos de unión entre los ceutíes en la distancia con su recordada ciudad, pero hasta ahora no ha encontrado los apoyos necesarios para crear ese censo de personas que en el resto de España y en otros países, llevan a Ceuta en el corazón.






