Sigue el conflicto protagonizado por el colectivo sirio en plena Plaza de los Reyes. Y sigue, aunque con idéntica idea: permanecer en la misma ubicación.
Es lo que pretenden los inmigrantes que desde el pasado lunes están protagonizando el primer plante al delegado del Gobierno, Francisco Antonio González Pérez, buscando que éste interceda para marchar, cuanto antes, a la península.
En el día de ayer hubo novedades. No por parte del colectivo, que sigue en la plaza con sus niños, sus mantas, ropa y escasos bártulos. Más bien fue la Administración la que, viendo que la postura siria era inamovible, decidió poner en marcha otros mecanismos de manera indirecta. Así, la Policía Nacional y la dirección del CETI notificaron la situación a la Fiscalía buscando que ésta intervenga ante la participación de menores en esta sentada. Antes de notificar la situación a Fiscalía, se habían dirigido al Área de Menores de la Ciudad Autónoma, pero ésta es competente únicamente en situaciones de desamparo y los menores sirios no se encuadran en este ámbito puesto que están con sus padres.
Ahora es Fiscalía la que debe actuar al respecto y el protocolo manda como primer paso que se ordene a la Policía Nacional que filie e identifique a los menores de edad para, después, instar a Asuntos Sociales a que adopten medidas al respecto. No se puede actuar así como así, ya que Asuntos Sociales tendrá que entrevistarse con los padres y comprobar si éstos están incumpliendo las obligaciones paternofiliales para, finalmente, devolver la información a Fiscalía y decidir ésta si ordena a la Policía la realización de un atestado.
A primera hora de la tarde, el grupo valoró la posibilidad de desalojar por voluntad propia la Plaza de los Reyes para establecerse en el campo, en las inmediaciones del centro del Jaral, como ya hicieron otros colectivos de inmigrantes, también con niños, pretensión que finalmente desecharon tras meditarla.
Después de cuatro días de concentración frente a la Delegación del Gobierno en Ceuta, ya que al cierre de esta edición tenían previsto quedarse a dormir en el mismo lugar, la Administración mantiene la postura que ya comunicó Carlos Guitard, director del CETI: los trámites de los expedientes de solicitud de asilo contemplan unos plazos que tienen que cumplirse, incluso con una mayor dotación de funcionarios en la Comisión Interministerial de Ayuda al Refugiado (CIAR), órgano que se encarga de esta función a nivel nacional para todas las nacionalidades, incluida la siria.
La otra parte implicada, los sirios, continúan su presión ante el Gobierno de la Plaza de los Reyes y avanzan que no se moverán del lugar hasta que reciban luz verde de la Administración para su traslado a la península.
Esta comunidad procedente de Oriente Próximo, sin contar a los hijos de las tres familias integradas en el grupo, cuenta con 19 solicitantes de asilo, calculó Guitard, mientras que el resto son jóvenes acogidos por el Área de Menores.
A medida que pasan los días, los transeúntes conocen sus historias, especialmente los ceutíes que hablan árabe y se interesan por su estado. “Participé en un manifestación pacífica, sin armas, pidiendo libertad y desde entonces nos persiguen”, comenta Ibrahim, pescador y a quien quemaron sus dos embarcaciones. “Tomaron nuestros nombres y el régimen nos busca”, prosiguió Ibrahim, quien evitó mencionar a Bachar al Asad, presidente sirio.
Rami Chahín es el cabeza de familia de uno de los últimos grupos de sirios en llegar a la ciudad. Aseguró que son naturales de Homs, una de las ciudades más castigadas por la guerra civil. Junto a su mujer Gazia Chahín y sus cuatro hijos, Mohamed (9 meses); Hamad (5 ); Frnjia (11) y Jamil (8) atravesó varios países huyendo del conflicto que azota este país.
Ahora sus pancartas con mensajes en los que exponen su situación y otros en los que solicitan la comprensión de las autoridades españolas cuelgan de las vallas que en la mañana de ayer fueron colocadas para que los operarios puedan proceder a la limpieza de la fuente de la Plaza de los Reyes, una actuación que tenían programada, aseguraron.
Vallan parte de la plaza... porque casualmente tocaba limpiar la fuente que servía de cobijo
Fruto de la casualidad o no. El hecho es que ayer tocaba, dicen, limpiar la fuente de la Plaza de los Reyes, así que los operarios de limpieza procedieron a desocupar la zona para después vallarla, tal y como aparece en la imagen. Los sirios tuvieron que retirarse de la parte más cercana a la puerta de la Delegación del Gobierno, situándose detrás de las vallas forradas que se colocaron. No ocultaron su desconcierto al comprobar la llegada de operarios que acotaban la zona que ocupaban desde el lunes.






