Malestar ciudadano, crispación, enfado… Añadan los calificativos que quieran. La intención de utilizar todos los polideportivos de Ceuta para acogida de inmigrantes ha supuesto un mazazo para los ceutíes.
Las críticas no se han hecho esperar. ¿Cómo va a quedar Ceuta sin un espacio deportivo donde entrenar los equipos? No solo se habla del riesgo que sufrirían las competiciones deportivas profesionales, sino que ninguno de los equipos que utilizan esas instalaciones podrán competir o entrenar.
Los usuarios y parte de monitores del complejo Guillermo Molina advierten de que esta decisión puede provocar “un nuevo y comprensible aumento de la tensión social en una ciudad que lleva semanas soportando las consecuencias de una crisis que no ha generado la ciudadanía”.
“Los polideportivos y recintos deportivos cubiertos no son espacios prescindibles. Durante los próximos meses constituyen, además, una de las pocas alternativas disponibles para la práctica deportiva en condiciones adecuadas, especialmente cuando las circunstancias meteorológicas dificultan muchas actividades al aire libre”, explican.
“El deporte es salud física, salud mental, convivencia, prevención y calidad de vida. Para miles de niños, jóvenes, adultos y mayores de Ceuta, estas instalaciones representan una vía de escape fundamental después de semanas de enorme presión social y emocional”.
Cerrar o limitar también estos espacios supondría “trasladar una vez más las consecuencias de la gestión de la crisis directamente sobre los ciudadanos de Ceuta”.
“La obligación de atender humanamente a quienes se encuentran en la ciudad debe ser compatible con una obligación igualmente irrenunciable: proteger los servicios, derechos y espacios públicos de los ceutíes”.
“No puede normalizarse que cada nueva necesidad derivada de la crisis termine resolviéndose mediante la reducción de servicios destinados a la población residente”, detallan.
Por ello reclaman al Gobierno de España que habilite instalaciones específicas y extraordinarias, utilizando los recursos económicos, logísticos y administrativos necesarios, sin convertir progresivamente colegios, instalaciones deportivas, espacios públicos o servicios esenciales de Ceuta en la solución permanente a una emergencia migratoria que requiere una respuesta estatal y europea.
“La ciudadanía de Ceuta no debe pagar con la pérdida de sus servicios públicos las consecuencias de decisiones que no ha tomado”.
“Pedimos igualmente al Gobierno que escuche el creciente malestar social y actúe antes de que la situación derive en una confrontación innecesaria entre ciudadanos y personas migrantes”, expresan.
“Defender una atención digna a las personas inmigrantes y defender al mismo tiempo los derechos, servicios públicos, instalaciones deportivas y calidad de vida de los ceutíes no son objetivos incompatibles. Ceuta necesita soluciones extraordinarias para una situación extraordinaria, pero esas soluciones no pueden consistir sistemáticamente en retirar espacios y servicios a sus propios ciudadanos”.
La Real Federación de Fútbol de Ceuta (RFFCE) manifiesta su oposición rotunda a la posible utilización de instalaciones deportivas de la ciudad como espacios destinados a la acogida de personas inmigrantes, tal y como recoge el borrador de Real Decreto difundido en las últimas horas.
Entre las instalaciones contempladas figuran el Polideportivo de Santa Amelia, el Complejo Deportivo Guillermo Molina, el Polideportivo de La Libertad, el Antonio Campoamor y el Díaz-Flor, espacios que desempeñan un papel fundamental en la actividad deportiva de Ceuta.
La RFFCE recuerda que “el fútbol ceutí cuenta con más de 3.000 jugadores y jugadoras, siendo la inmensa mayoría de ellos menores de edad, que llevan prácticamente un mes viendo gravemente limitada su actividad deportiva y de ocio como consecuencia de la situación extraordinaria que atraviesa nuestra ciudad”.
Privar ahora a estos menores de instalaciones deportivas donde puedan practicar deporte en condiciones seguras supondría, a juicio de la RFFCE, agravar todavía más una situación que ya está teniendo consecuencias sobre su bienestar físico, emocional y social.
El deporte no es únicamente una actividad de ocio. Para miles de niños y niñas de Ceuta representa un espacio de convivencia, socialización, aprendizaje, disciplina y desarrollo personal.
Después de semanas en las que muchos menores han visto seriamente restringida su actividad habitual, eliminar además los espacios destinados a la práctica deportiva supondría un perjuicio especialmente grave.
La Federación considera imprescindible que, antes de adoptar una medida de estas características, “se estudien y habiliten otras alternativas que puedan dar respuesta a la situación existente sin recurrir a instalaciones deportivas que actualmente son necesarias para la población infantil y juvenil de Ceuta”.
Además, una eventual utilización prolongada de estos espacios podría provocar que algunas de estas instalaciones no pudieran recuperar su uso deportivo hasta entrado el año 2027, siempre que posteriormente se encontraran en condiciones adecuadas para retomar con normalidad su actividad.
La RFFCE recuerda que “la ciudad dispone de otros espacios que podrían ser objeto de estudio por parte de las administraciones competentes, entre ellos la explanada del Parque de Artillería, el antiguo Hospital de la Cruz Roja y otras ubicaciones que pudieran reunir las condiciones necesarias para atender esta situación”.
La RFFCE considera que “deben buscarse alternativas menos lesivas, especialmente cuando está en juego el bienestar de miles de menores ceutíes. El perjuicio que ocasionaría privarles durante un periodo prolongado de sus espacios habituales de práctica deportiva podría tener consecuencias que, en determinados casos, resultarían difíciles o incluso imposibles de reparar.
La medida tendría también una incidencia directa sobre los equipos ceutíes de fútbol sala que compiten en categoría nacional.
El Complejo Deportivo Guillermo Molina constituye una instalación fundamental para la actividad de estos equipos, tanto para sus entrenamientos como para la celebración de partidos oficiales. La Libertad también es cedida por la Federación de Balonmano en determinadas ocasiones a equipos de fútbol sala de categoría nacional y para la disputa de encuentros de las categorías de base.
La eventual ocupación de estas instalaciones dejaría a los equipos de categoría nacional ante una situación especialmente complicada, al no disponer de espacios adecuados donde desarrollar sus entrenamientos ni, en determinados casos, donde disputar sus encuentros oficiales.
La RFFCE considera que “no resulta razonable adoptar una medida que pueda comprometer la continuidad ordinaria de las competiciones y de la preparación de los representantes del fútbol sala ceutí, después del enorme esfuerzo realizado durante años por clubes, jugadores, técnicos y familias para mantener a Ceuta representada en las competiciones nacionales”.
La RFFCE muestra además su preocupación ante los cambios anunciados por el Gobierno de España en materia de asilo y extranjería y, en particular, por la implantación del denominado procedimiento fronterizo de asilo.
Este nuevo marco contempla que, en determinados supuestos, las personas solicitantes de protección internacional permanezcan a disposición de las autoridades mientras se resuelve su solicitud, sin ser autorizadas a continuar hacia el resto del territorio durante ese procedimiento.
Una modificación de estas características puede incrementar notablemente las necesidades de acogida y alojamiento en Ceuta y prolongarlas en el tiempo, circunstancia que refuerza, a juicio de esta Federación, “la necesidad de planificar soluciones estables que no pasen por privar a la ciudadanía, y especialmente a miles de menores, de sus instalaciones deportivas”.
La RFFCE considera “especialmente preocupante” que cualquier modificación normativa pueda traducirse, en la práctica, en “una mayor concentración de la presión migratoria sobre Ceuta, convirtiendo a nuestra ciudad en un espacio de permanencia prolongada mientras se preserva al resto del territorio nacional y europeo de esa misma presión”.
“Ceuta no puede asumir de manera indefinida una carga desproporcionada ni convertirse, de facto, en un gran centro de acogida o en un territorio donde miles de personas queden obligadas a permanecer durante largos periodos sin una solución clara”, declara la nota.
“Una ciudad de aproximadamente 80.000 habitantes, con una superficie y unos recursos limitados, no puede verse abocada a transformar sus calles y espacios públicos en una prolongación de los centros de acogida ni a soportar una presión poblacional que pudiera llegar a superar ampliamente su propia población residente”, comunica la RFFCE.
Continúan explicando que “cualquier respuesta a esta situación debe partir necesariamente de la capacidad real de Ceuta y del respeto a las condiciones de vida, seguridad, convivencia y bienestar de quienes residen en ella”.
La Federación entiende que “cualquier reforma debe tener en cuenta la singularidad territorial, social y demográfica de Ceuta y evitar que las consecuencias de las decisiones adoptadas recaigan de forma desproporcionada sobre una ciudad con recursos, espacio e infraestructuras limitados”.
La Federación quiere dejar claro que” comprende la extraordinaria complejidad de la situación que atraviesa la ciudad y la necesidad de que las administraciones adopten medidas para atenderla, pero considera que esa respuesta debe buscar soluciones que no generen un perjuicio añadido, especialmente a la población menor de edad”.
En este contexto, la Real Federación de Fútbol de Ceuta quiere expresar igualmente su respaldo al Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta y a las gestiones que viene realizando su presidente, Juan Jesús Vivas, para defender los intereses de Ceuta y reclamar al Gobierno de España y al resto de administraciones competentes soluciones que permitan recuperar cuanto antes la normalidad en la ciudad.
Por todo ello, la Real Federación de Fútbol de Ceuta solicita al Gobierno de España que “reconsidere la utilización de instalaciones deportivas para estos fines y que, con carácter prioritario, estudie otras alternativas disponibles que permitan atender la situación sin privar a miles de niños y niñas ceutíes de sus espacios de práctica deportiva y sin poner en riesgo la actividad de los equipos de categoría nacional”.
La RFFCE reitera su oposición rotunda a la utilización de las instalaciones deportivas vinculadas a su actividad y reclama que cualquier solución adoptada tenga en cuenta también las necesidades y los derechos de los menores ceutíes, cuya salud física y bienestar emocional deben constituir una prioridad.
Los vecinos de Ceuta se han echado a la calle. Una concentración frente al acuartelamiento…
¿Sabremos algún día que sucedió en Ceuta justo antes de la avalancha de finales de…
La Agrupación Deportiva Ceuta ya se prepara para el choque correspondiente a la jornada 3…
Que toda Ceuta termine siendo una especie de CETI es lo que se deduce del…
El Ministerio de Juventud e Infancia transferirá a Ceuta un crédito extraordinario de 25 millones…
El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha recibido este martes a la presidenta de…