La responsable de Asuntos Sociales, Rabea Mohamed, ha explicado que hoy se reunirá con el responsable de la entidad para conocer de primera mano qué sucede
La responsable en funciones de Asuntos Sociales, Rabea Mohamed, se reunirá hoy con Cruz Blanca para “conocer de primera mano lo que sucede con los traslados porque si es verdad que acordamos que debía hacerse lo mejor para estas personas también lo es que debía acerse siempre con el acuerdo de las familias afectadas”, explica Mohamed. En este caso, varios familiares que prefieren mantenerse en el anonimato se han puesto en contacto con este medio para manifestar que “no nos ha quedado más remedio que asentir porque no daban otra solución pero no queremos que se vayan tan lejos de aquí”.
Cruz Blanca informó en su día que era la medida más adecuada ya que ningún centro de la ciudad quería colaborar y la nueva casa que estaban construyendo en El Sardinero estaba destinada al alojamiento de personas mayores y no había plazas para los discapacitados psíquicos de los que se ocupa la entidad y a los que alberga en la casa del Príncipe “en condiciones extremas porque todo el mundo puede observar como se encuentra el edificio”, explicaban.
Tanto para el Estado, como recientemente ha asegurado el director del Imserso, como para la Ciudad, se trata de un problema prioritario y están “muy pendientes” de resolverlo ya que existen deficiencias con respecto a la atención a las personas dicapacitados psíquicas en la ciudad y han quedado constatadas tras el caso de los traslados a centros de la península del colectivo del que se ocupa de atender Cruz Blanca. Centros en los que la entidad asegura que van a estar “mucho mejor atendidos y que será una medida temporal hasta que se construya un equipamiento para ellos en la ciudad”. Aquí radica el problema. Mientras que desde Cruz Blanca se ha presentado un proyecto que dotaría de un centro residencial y de atención a este colectivo que tan sólo cuenta en la ciudad con la atención de Feaps y de Cruz Blanca pero que se quedarán sin residencia tras la mudanza al Sardinero, desde el Estado y la Ciudad son conscientes de esta necesidad pero aún “no sabemos como enfocaremos la solución ya que la construcción requiere un espacio que aún no se ha decidido”. Mohamed asegura que “se trata de un tema urgente que hay que resolver y antes de la reunión de junio con todas las partes implicadas, me reuniré esta semana con el responsable del Imserso también para ultimar la puesta en marcha de ese estudio que nos acerque a la realidad concreta del colectivo en Ceuta”.





