Los fogones de las cocinas de los colegios no se encenderán este verano. La Consejería de Asuntos Sociales del Gobierno de Ceuta ha sacado a licitación por segunda vez un servicio de cáterin de almuerzo y merienda con su correspondiente distribución “en condiciones óptimas para el consumo” durante los meses de julio, agosto y septiembre en siete centros educativos, los que cuentan con comedor escolar: los CEIP Andrés Manjón, Reina Sofía, Federico García Lorca, Pablo Ruiz Picasso, Ramón y Cajal, Príncipe Felipe y Ortega y Gasset.
El concurso se ha dividido en dos lotes, uno los comedores referidos y otro para entregar la comida a domicilio al alumnado del Colegio de Educación Especial (CEE) San Antonio. En total se podría consumir, según las estimaciones del Ejecutivo local, un máximo de 24.694 menús.
El presupuesto de licitación del servicio global roza los 200.000 euros y parte de un precio por cada uno de 8,05 euros (en el caso del segundo lote repartido a domicilio), 6 para el almuerzo y 2,05 para la merienda.
Los pliegos de la licitación establecen que la manipulación, elaboración y cocinado de los productos tendrán que llevarse a cabo “en instalaciones del adjudicatario necesariamente ubicadas en Ceuta” y que personal de la empresa concesionaria tendrá que encargarse también tanto de servir las comidas a los menores como de efectuar a diario una “limpieza meticulosa de las instalaciones afectas al servicio” para que estén “siempre en perfecto estado”.
Cada colegio concretará a diario el número de menús que precise y en su elaboración, que corresponderá a un nutricionista, deberá tenerse en cuenta tanto su aportación energética como una “correcta variación” en el uso de carne, pescado, huevos, legumbres, fruta, pan... También “se limitará el exceso de sopas y cubitos de caldo concentrado y frituras, dando preferencia a productos naturales”.
“Por prescripción facultativa” o “motivos religiosos” se servirán dietas “especiales”.
Primer y segundo plato, postre y merienda
Cada menú deberá incluir un primer plato (arroz, pasta, verduras, legumbres o sopa), un segundo (con carne de ternera o pollo, pescado, huevos y guarnición de ensalada, patatas o verduras) y postre (fruta natural o conservada, yogur y helado). La merienda consistirá en “un zumo y bocadillo o similar”. En años anteriores la elaboración de los menús que se sirven en los comedores escolares durante el verano, cuando abren en formato social, se encargaba al personal del MEFP.
Posible clave para explicar la reducción de la privación material severa
Aunque el mensaje que emana del Gobierno local no siempre es el mismo, el informe de necesidad de la apertura de los comedores escolares en formato social durante el próximo verano destaca que para justificar tal medida es clave que “el riesgo de pobreza en los hogares de Ceuta se ha incrementado en los últimos seis años en casi diez puntos, pasando del 26,3% en 2010 al 36% al 2016”. “La ciudad”, apostilla el dictamen de Asuntos Sociales, “ha experimentado el mayor crecimiento de la tasa de pobreza en hogares de todo el país”.
Los técnicos remarcan que “los hogares en riesgo de pobreza en la ciudad sobreviven con 900 euros mensuales” y “su bajo nivel de renta explica el crecimiento de las familias que declaran tener alguna o mucha dificultad para llegar a fin de mes, que ha pasado del 29,1% al 35,6%”.
Sin embargo se ha reducido el porcentaje de menores de 16 años que vivien en hogares con carencial material severa (del 26% en 2012 al 2,1%).
Para el Gobierno de Vivas “una posible explicación a esta reducción tan notable es que se deba a la puesta en marcha desde 2014 del programa de becas-comedor y comedores sociales en siete centros escolares de la ciudad con una dotación de unos 300.000 euros anuales”. Este programa recibe por curso “unas 700 solicitudes” de familias que requieren esa prestación para sus hijos.






