El PP enmienda el Presupuesto de la Ciudad para que la encomienda “complementaria” llegue a 3,6 millones

La enmienda del Grupo Parlamentario Popular al Presupuesto de la Ciudad para el año próximo que ya ha sido aprobado inicialmente por el Pleno no solo prevé destinar dinero a la contratación de vigilantes privados en la frontera y a abaratar el transporte marítimo de turistas durante los fines de semana. El PP quiere que la Administración autonómica multiplique su apuesta por el contrato “complementario” de limpieza que a mediados de este ejercicio se puso en marcha en forma de encomienda de gestión a Tragsa.

A tal efecto, el Grupo que sostiene al Ejecutivo de Vivas ha incluido entre sus propuestas la de “aumentar en 600.000 euros la partida ‘Contrato actuaciones de adecentamiento de diversas zonas de la ciudad’, que ya estaba dotada con 3 millones de euros.

Ante la duda de si se rescindirá o no el contrato de limpieza pública viaria y recogida de residuos vigente con Trace como adjudicataria desde hace casi cinco años, que finalmente parece que no se romperá, el Ejecutivo autonómico aboga por contar con más medios “complementarios” pese a que tal línea de actuación ya ha sido judicializada por el Comité de Empresa de la prestataria del servicio principal.

Actualmente Tragsa percibe 250.000 euros al mes por sus servicios de limpieza

Tragsa cobrará durante el segundo semestre de este año 1,54 millones por recoger escombros de volumen superior a 50 litros “en los puntos cercanos a los contenedores”; “retirar residuos de las zonas de los parterres no accesibles debido a las dificultades existentes para llegar”; la recogida de residuos “en taludes, acantilados y zonas de difícil acceso”; la eliminación de basura de la zona fronteriza; la retirada extraordinaria de algas de las playas (“priorizando sistemas manuales”) y la gestión de todos esos residuos.

La plantilla en números

Para hacer esa labor, la empresa pública que ya es también medio propio de la Ciudad Autónoma cuenta con alrededor de medio centenar de peones. La mitad, unos treinta, trabajan de lunes a viernes y el resto durante los fines de semana y festivos.

El articulado de la encomienda deja claro que quedan “expresamente excluidos” de sus funciones “los trabajos objeto del contrato suscrito por la Ciudad [con TRACE] para la gestión del servicio público de limpieza viaria y recogida de residuos domésticos”.

La única excepción contemplada se refiere a las labores “en la zona de la frontera” y “la recogida extraordinaria de algas” en caso necesario en las playas, para las que “se prevé un fuerzo a los que actualmente presta la concesionaria”.

Trace cobrará el año próximo 17,2 millones de euros por su trabajo. La partida incorpora “los gastos necesarios para dar cumplimiento a la normativa vigente mediante la que la Ciudad adquiere la obligación de prestar el servicio de recogida de residuos sólidos urbanos, así como la limpieza y baldeo de las vías públicas, incluyendo el mantenimiento y limpieza de los contenedores habilitados a tal efecto”.