En dieciocho años, el actual Presidente-Alcalde ha logrado consolidar la transformación de un pueblo grande en una verdadera ciudad, una capital autonómica con todas las características de tal: Ceuta.
Cuando la conocí (1992), superaba los sesenta mil habitantes, hoy se aproxima a noventa mil. La calle Real con sus varios nombres, una verdadera columna vertebral urbana, entonces era incómoda, bulliciosa, afeada por el transporte rodado, con muchas tiendas de indios que vendían mercancías más baratas que en la península. Éstas han sido reemplazadas por tiendas de marcas internacionales, bancos, empresas financieras, supermercados y comercios de todo tipo. Ahora la calle es peatonal, cómoda, un lugar de encuentro y de paseo, con solería diseñada de mármol, con bancos limpios, macetas con flores, vegetación, luminarias y papeleras cuidadas con diligencia y cariño por los trabajadores municipales como si fuera su casa. He peguntado y he constatado que es así. Dentro de poco se terminará la reurbanización de la Plaza del Ayuntamiento con su entorno y será posible atravesar la ciudad antigua caminando desde el extremo más alto hasta la Puerta Califal, el Centro Cultural Murallas Reales, muy bien rehabilitado y la Estación Marítima.
El turista al caminar de un lado a otro de la ciudad observa y se aproxima gratamente sorprendido por la correcta integración de la arquitectura contemporánea en el tejido histórico: el complejo cultural y comercial Revellín de Álvaro Siza, junto al Complejo Deportivo, la Biblioteca Pública (2013) con los restos arqueológicos del siglo XVI, el llamativo edificio de colores en medio de cual luce también como emblema de la ciudad la graciosa Casa de los Dragones (1905). Y en el ensanche el conjunto de 317 viviendas de protección oficial en El Colmenar. Hacia el Mediterráneo el Parque Marítimo diseñado por Manrique y el Paseo Marítimo que culmina en el monumento a Hércules, signo mitológico en la unión de los dos mares.
Ceuta no solamente tiene todos los equipamientos públicos y privados, con una Universidad y un grande hospital universitario sino, que además ofrecen servicios de calidad. Una ciudad de compras se ha convertido en una ciudad turística internacional para agradable estancia y paso a Marruecos.
Junto todo a ello lo que más agradece un turista es la gentileza de la gente, la limpieza y el mantenimiento de la ciudad que se encuentra hasta en el Mercado de Abastos. En ningún espacio público se encuentran tirados papeles o colillas de cigarrillo. Y las papeleras casi vacías tienen sendas bolsas de repuesto.
Ojalá Ceuta no llegue a convertirse en parte del equipamiento público gratuito del vecino país del Sur. El escaso control podría resultar caro y socialmente perjudicial.
En suma, la buena gestión urbana hace visible una idea y un proyecto de ciudad, la honestidad, el uso de sentido común y la voluntad de anteponer al interés partidista y personal el de todos. Aunque se cambiara de partido el Presidente, lo seguiríamos votando responden las personas a quienes se pregunta.
En el ámbito Internacional la gestión de Ceuta ha dado resultados parecidos a los de La Valeta, ciudad de seis mil habitantes, capital de Malta. Por su lado, el respaldo al Presidente de Ceuta afiliado al PP es similar al obtenido por el Alcalde socialista de Dos Hermanas (132.551 habitantes) reelegido desde 1983. Seguramente premio a la eficacia y a la honestidad.
(*) Profesor principal de la ETSA. En viaje con IMSERSO febrero 2019.







La Valetta 6000 ha. ? Ha estado alli? Mi nieta esta en estos momentos en Malta y puedo asegurar que tiene muchos mas habitantes. Tal vez se trate de un error tipografico.
Por otra parte este articulo es un escaparate del delirio de grandezas. Ceuta es mas bien una tramoya de teatro, una ciudad de carton pintado, como los decorados de Hollywood, detras es el vacio.
Un desastre urbanistico, un desastre etnico, un desastre medioambiental y sobre todo un foco de infeccion de germenes ideologicos contaminantes (neofranquismo, islamismo, enchufismo)
¿de qué Ceuta está hablando este?