Por supuesto, que todos sabemos que la Ciudad Autónoma de Ceuta no es competente en materia de inmigración, pero como un municipio que padece este problema tiene el derecho a manifestar sus opiniones y además aportar sus soluciones.
Así se hizo la semana pasada en la cumbre que celebraron los presidentes autonómicos de Ceuta y Melilla, Juan Vivas y Juan José Imbroda, respectivamente. Ya con anterioridad el Gobierno de la Nación había manifestado que se debía reformar la Ley de Extranjería, pero es bueno que los políticos que son los representantes genuinos de ambas poblaciones, elegidos con mayoría absoluta por sus habitantes, utilicen su voz para exigir que esa legislación acoja las particularidades que tienen ambas fronteras y que es imposible asumirlas dentro de un marco general.
Sin vuelta de continuidad, al presidente Vivas le han invitado a la reunión de la Asamblea Parlamentaria de Unión para el Mediterráneo. Y allí, ha utilizado ese foro, ante la presencia de importantes personalidades como el director general de la Organización Mundial de Migraciones y el presidente del Parlamento marroquí para diseñar, desde la experiencia local, cual es la visión que se tiene desde Ceuta de esta problemática. Y lo más importante es que se ha conseguido sumar adeptos a ese llamamiento que tanto Ceuta como Melilla, además del Gobierno central, están haciendo para que la Unión Europea asuma todos sus compromisos y que también entre los mismos se encuentre, desde luego, las fronteras sur de Europa.
Oportunidades como la que tuvo ayer el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas no se repiten en demasía y por ello las mismas han de aprovecharse hasta el último segundo, no solamente con la participación, sino también con los contactos bilaterales como efectuó en la jornada de ayer.





