“Dentro de 40 años, Ceuta seguirá siendo España”. Sentencia del presidente de la Ciudad, Juan Vivas. Lo dijo en el Pleno de la Asamblea de este pasado martes durante el debate sobre la visita del rey Felipe VI que auspició Ceuta Ya!
Lo ha repetido en todas y cada una de las veces en las que ha tenido que abrir esa ventana que ayude a posicionar el foco en el punto del debate que merece, dejando claro que a este lado del Estrecho el ritmo lo marcan sus ciudadanos y la identidad está más que definida. Nadie tiene que dar lecciones.
Una sentencia, la de Vivas en el pleno, emitida en un periodo de debates reiterativos, pesados, interesados y mimados desde algunos frentes que utilizan precisamente la españolidad y la cuestionan como pura arma electoral. No hay más.
En un periodo de convulsión política nacional, Ceuta se ha convertido en el elemento recurrente para generar cierta crispación entre tertulianos y articulistas que persiguen fines concretos. Entre ellos está atacar la política de Pedro Sánchez, su gestión, usando el trumpismo, Marruecos y España.
No hay motivo real, más allá de que a algunos les venga bien menear el avispero sin tener en cuenta el grave daño que hacen a la imagen de una ciudad que lucha por salir adelante, por cuidar su economía y atraer inversión.
Desde hace unos meses los titulares sobre Ceuta y Melilla, preñados de términos como “invasión”, “riesgo”, o “Marcha Verde”, se han convertido en recurrentes en buena parte de los medios de comunicación de este país.
Reportajes, opiniones y entrevistas que vienen acompañados de intervenciones políticas que no esconden más que un fin electoralista.
El uso y la explotación del debate de moda, aunque sea artificial, no importa. Pero lo grave es que termina siendo repicado de una manera constante hasta el punto de torcerlo y provocar un efecto perverso para una Ceuta que aspira a unos objetivos claros que pasan por ese más España y más Europa repetido sin pausa porque es la máxima a la que se ha aferrado el Gobierno local.
“Todos estemos convencidos de que Ceuta es España, de que tenemos que defender nuestra españolidad, nuestra integridad y nuestra soberanía por encima de ideologías, por encima de credos, por encima de orígenes, por encima de todo”, expresó el presidente Juan Vivas ante el resto de formaciones.
“Por eso, cada vez que surge alguna cuestión de esta naturaleza, yo salgo a decir que Ceuta no está vendida, que nuestra soberanía no está en peligro y que nuestra soberanía depende del ordenamiento constitucional y del Estado, cualquiera que sea el color político del Gobierno de la nación. Lo hago para que no surja la desconfianza en el futuro de nuestra ciudad, porque si vence la desconfianza no habrá futuro”.
Y es que esa es precisamente la clave: que no surja la desconfianza en el futuro de esta tierra.
Las inestabilidades, el miedo, la inquietud repetida a golpe de titular hasta la extenuación generan una sensación de angustia, de rechazo, de miedo que atenta contra los pasos dados durante años para modernizar Ceuta, atraer inversores, turismo y, sobre todo, creer en ella.
Apostar para que esa ‘marca Ceuta’ realmente exista, sea atractiva y reporte mejoras.
José María Campos, colaborador de El Faro, lamentaba en uno de sus ‘comentarios inocentes’ que publica semanalmente, el “preocupante desconocimiento” que sobre la realidad ceutí aún persiste. Lo hacía a colación de artículos publicados como el relativo a un exasesor del Pentágono que instaba a Trump a “reconocer Ceuta y Melilla como marroquíes”.
“Es imprescindible que aclaremos en todo momento que la vida transcurre con toda normalidad en Ceuta, como en cualquier otra ciudad española”, sentenciaba, instando a ignorar a “analistas” y no divulgar sus pensamientos, “a menos que sea para enfrentarnos con razonamientos reales a sus falsas tesis respecto a las dos ciudades norteafricanas”.
En los últimos meses se ha repetido hasta la saciedad esa frase: “Las siguientes son Ceuta y Melilla”.
Políticas de la talla de Isabel Díaz Ayuso buscaron atacar al Gobierno de Pedro Sánchez poniendo en cuestión la falta de protección hacia las dos ciudades hermanas.
¿Pero a qué precio? Al de darles protagonismo indebido porque generan un debate sustentado en el miedo.
“Si EEUU se lleva las bases de la OTAN a Marruecos, cuidado con Ceuta y Melilla”. Mensaje en una tertulia de cadena Cope. Y así un sin parar. Entrevistas, reportajes, informes publicados en revistas especializadas…
“Mire, estamos aquí realmente en cosas que son completamente absurdas”, reprochaba esta semana el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, antes de advertir que tiene una "extraordinaria relación" con su colega marroquí y ha añadido que de lo que hablan "siempre es de seguir profundizando" en esa amistad y esa relación "mutuamente beneficiosa".
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El uso partidista que hacen algunos políticos de Ceuta y Melilla es despreciable, las tragaderas del gobierno de España con Marruecos también.....Pero la negatividad innata y el derrotismo de gran parte del pueblo ceutí también. La sociedad ceutí sólo se mueve para criticar nunca, nunca para defender nuestros intereses. Que pena.
Cuando el Presidente del Gobierno ha sido capaz de hablar de tú a tú con el patético Mesías y de señalar al psicópata y genocida Satanyahu como "persona non grata", ha dado lugar a que se abra la "Caja de Pandora", liberando el mayor mal que hay en la faz de la tierra, el Sionismo.
Y no es de extrañar que en nuestra tierra, hayan quintacolumnistas al servicio de Israel ( término empleado durante el Golpismo franquista con el fin de sonsacar información del ejército republicano) que pretendan desestabilizar a las ciudades de Ceuta y Melilla, a favor de los intereses del Sionismo, que no son otros que el caos y la desinformación, y curiosamente la extrema derecha europea, y Vox como representante de España, es su mayor admirador y perrito faldero, moviendo constantemente la colita.
No es de extrañar que Ceuta y Melilla podrían ser el contexto ideal de una novela de espías, una novela que empezó en la década de los 90, y en la que nuestro servicio de inteligencia como en la mayoría de las ocasiones, juega con desventaja, sin mencionar las meteduras de pata más infantiles y vergonzosas como el caso "Nicolás" o algo más serio como las infidelidades de Estado por parte del Emérito o las escuchas de las conversaciones de los líderes de la EU y actores de gran peso económico y social a través del famoso "Pegasus", aunque el mayor virus de espionaje israelí fue Epstein, quien se dedicaba a sonsacar los mayores secretos eróticos y comprometidos de la mayoría de los líderes políticos, jefes de Estado, magnates e intelectuales de gran influencia para tenerlos bajo el servicio del Sionismo.
Ahora es el momento de demostrar el verdadero patriotismo y no en una mera exhibición de verborrea trasnochada y símbolos representados por pulseritas, bolígrafos, camisetas,..y hasta cruces.
¡¡Adelante, Vox, defiendan Ceuta y Melilla de los Sionistas en la EU!!
Que manipulen a su agrado Eurovisión tiene un pase, pero socavar la salud moral de ambos pueblos es harina de otro costal.
¿Están de acuerdo conmigo "amiguetes" del Sionismo y del Imperialismo yanqui?
Por favor, el estado sionista (usando sus palabras) es uno de los mejores aliados del Reino de Marruecos. Repase lo que ha escrito y, con un par de vueltas más, a lo mejor tiene algún sentido.
Por supuesto que sé que es el más mejor amigo de Marruecos! A eso me refiero en mi argumentación. Son ellos, los sionistas instalados en Israel (con un gobierno que no representa a la mayoría de los verdaderos judíos) quienes promueven esta presión contra España por medio de ciberataques continuos, financiación del secesionismo catalán, etc.
Otra cosa muy distinta son los quintacolumnistas a favor de los intereses de Marruecos y otra bien distinta, son los quintacolumnistas en contra de los intereses de España y a favor del Estado israelí representado por la extrema derecha de España, en otras palabras, por Vox, salvo esa postura de distanciamiento de los disidentes que actualmente han sido expulsados o repudiados por Jarabascal y su cúpula de cuatreros, aunque en el.fondo a todos les ha unido la causa sionista, independientemente de sus intereses económicos a nivel interno.
Saludos y cuidate de los del Recinto 😉
Si es tan rápido como el trueno, no será capaz de leer de forma comprensiva como lo hace el Barquero sin ningún tipo de esfuerzos, y anotando sus propias reflexiones de interés que le dan otro punto de vista a lo escrito.
Hola, Kebdana! Buen análisis, pero el 18 de mayo de 1948, cuando David Ben Gurion declaró en Naciones Unidas la creación del estado de Israel, el gobierno de Franco se opuso frontalmente. Y también es cierto que si algo tenemos en Ceuta más que antenas de televisión son espías marroquíes (son buenos, baratos y están en todas partes). Espero que la deriva de nuestro presidente no nos traiga demasiados problemas, pero aunque sé que Marruecos no está por la labor (de momento) no está de más preparar a nuestras FFSS ante posibles... avalanchas. Saludos