La Ciudad debería recapacitar sobre el estado de abandono de muchas áreas bajo su competencia. Salvando el discurso de los pelotas que ni ante la mayor de las catástrofes son capaces de ejercer el sano ejercicio de la crítica, la conclusión de buena parte de la ciudadanía es que estamos perdiendo muchos enteros en materia de limpieza. Y esto es así porque el Gobierno lo permite. No creo que el alcalde y sus concejales sean incapaces de ver lo que tienen alrededor, incapaces de asumir con sinceridad que salvo que te regalen como en tiempos la escobita de plata de la limpieza, Ceuta está muy pero que muy sucia. Sí, cierto es que el grado de incivismo resulta impresionante, que se limpian puntos que en cuestión de días vuelven a estar colapsados de basura... pero no es excusa para poner en marcha un plan adecuado que frene lo que se ha terminado por enquistar hasta convertirse en un serio problema.
No hablamos de esos planes de choque que nos venden para arreglar los desaguisados de un fin de semana o calmar las críticas en redes sociales. No. Esos planes no sirven. Hace falta una acción común y controladora para perseguir por un lado a los incívicos a base de controles con sentido y sanciones que se cobren; eso y dar un giro a la política de limpieza para que sea efectiva.
Fíjense la dejación que hay, que les puedo citar puntos concretos de barrios en donde supuestamente han pasado las brigadas de Trace pero sigue la misma basura. Calles en donde llevan más de un mes los cristales de un botellín de cerveza roto por unos incívicos, siendo calles por donde han pasado los operarios de limpieza pero ahí permanecen de adorno.
Zonas en donde puedes tener una pavana muerta colgada de una reja durante días y días porque en su día nadie fue a rescatarla cuando quedó enganchada y ahora quizá estén esperando a verla disecada. Y eso a la vista de todos, si nos ponemos a ver los recovecos... mejor ni hablar.
Es una dejación tan sangrante que resulta triste. Cualquiera que visite Ceuta de forma espaciada ve la degradación que se está produciendo; cualquiera que la analice con cierto sentido común no puede más que reconocer que sí, que Ceuta está sucia.
Los parches no sirven para nada más allá que para calmar las críticas puntuales. Pero de impacto no se vive, así solo ocultamos agujeros y provocamos que el problema se agrave. Normal que las barriadas critiquen, lo hacen porque no aguantan más un nivel de insalubridad que debe provocar la reacción de quienes son gestores pero no cumplen con su deber.







Con el dineral que recibe ceuta de madrid y la union europea , que se lo pregunten a a las autoridades , que hacen con el dinero que reciben ??