El estreno de la competición en Huelva ante un San Roque de Lepe de lo más competitivo convenció, aunque ahora le tocó a la AD Ceuta B refrendar esas buenas sensaciones en su vuelta a casa, al estadio Martínez Pirri.
Allí fue donde les esperó, a su salida al campo, un buen número de aficionados caballas en las gradas que, pese a las temperaturas elevadas, no dudaron en aprovechar la zona de sombra para resguardarse de un sol intenso y acompañar a los jóvenes caballas.
Saltaron al campo junto a los jugadores del CD Egabrense, que acompañaron en el sentimiento a Ceuta desde el principio. Posaron con una bandera de la ciudad autónoma antes de empezar y esperaron pacientemente hasta que los futbolistas del Ceuta B decidieron empezar el partido en señal de respeto.
Tal y como hicieron los mayores, los chicos de Polaco también quisieron aprovechar el altavoz que se les concede para protestar por la situación de la ciudad. El Egabrense, por su parte, mostró su apoyo en todo momento.
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Un inicio arrollador del Egabrense
Menos durante el partido. Una vez se dio por iniciado el encuentro, ahí ya no hubo amigos. Lo que comenzó entonces fue una intensa batalla por los puntos en el grupo décimo de Tercera RFEF.
Mordió mucho el Egabrense al comienzo. Impuso su dominio, instalándose en campo rival ante la inoperancia del Ceuta B. Hizo mover la bola con fluidez y, prácticamente en la primera que tuvo, la mandó a la red. Golazo sensacional de Rafa Capilla en el minuto 8. Nada pudo hacer Rodin. Un zapatazo inapelable.
No provocó reacción alguna, eso sí, por parte del Ceuta B, que no terminaba de sentirse cómodo en el partido. Le costó entrar en la rueda aunque, con el paso de los minutos, fue aclimatándose cada vez más hasta el punto de que se hizo con el control absoluto del partido.
Un centro del siempre ágil Sergio Veces desde la banda derecha arrancó los primeros aplausos, mientras que pasado el 20 Goodluck conectó un remate cercano que se marchó por encima del larguero.
Una reacción sin premio
Poco se vio entonces del Egabrense, que parecía haber cedido la iniciativa tras un comienzo de partido espectacular. Los aficionados, desde la grada, seguían el partido con cada vez más entusiasmo, a medida que entraban los suyos en el partido. Rodin, en su caso, no demasiado. Bien pudo plantar una sombrilla y sentarse un rato o ir a por un refrigerio al quiosco más cercano. Se le presentó una tarde plácida al portero, mientras el balón dejó de llegar a campo propio.
En la otra, no paró de martillear el Ceuta B. La más clara llegó al borde del descanso. Un tiro del 10 que repelió el portero visitante abajo. Se quedó cerca aunque, sin demasiado tiempo para lamentarse, pronto le tocó a los caballas enfilar el camino hacia vestuarios para preparar el plan de remontada a ejecutar tras el descanso.

A por todas tras el descanso
Salió mucho más intenso el Ceuta B a la segunda parte. Los cambios le vinieron bien a un equipo que ganó en muchos sentidos. También en juego y ocasiones. Uno de los que entró, Nico Pereira, tuvo una de las más destacadas con un tiro por encima del larguero.
El extremo asturiano volvió a tenerla después pero no acertó a aprovechar la dejada de Goodluck y su violento disparo no encontró portería. Algo menos activo en ataque estuvo el Egabrense. Apenas tuvo presencia de cara a la portería contraria, como si se habría centrado en proteger la ventaja como oro en paño.
Se mantuvo firme atrás y abortó toda una lluvia de centros. Prácticamente esa quedó como la única forma en la que la Ceuta B, pese a llevar el control, fue incapaz de meter el susto en el cuerpo de los cordobeses. Balones a la olla, cargados de fe pero sin puntería alguna.
Mucho control, pero nada de acierto. Todo lo contrario a lo que demostró el Egabrense que, con dos chispazos, prácticamente sentenció el partido. El primero de Javi Ariza, en el minuto 80, llegó en un centro desde la banda mal defendido. El segundo, de Álex Bonilla, prácticamente cayó por su propio peso. Una carrera al espacio que culminó con un mano a mano contra Rodin que finalizó cómodamente metiendo el interior del pie.
La primera victoria deberá esperar
Goodluck maquilló el marcador a falta de cinco para la conclusión. Una recta final en la que incluso le dio tiempo a Rodin a intervenir para evitar el que hubiera sido el cuarto. Aún así, no se movió más el marcador. 1-3 para el CD Egabrense que encadena su segunda victoria y va completamente lanzado. El Ceuta B, para celebrar la suya, deberá esperar. Le tocará intentarlo el próximo fin de semana contra el Chiclana CF.
La primera victoria para el Ceuta B en liga deberá, por tanto, esperar. Le tocará intentarlo el próximo fin de semana contra el Chiclana CF.






