Una merienda solidaria celebrada en el local Sbay ubicado en La Almadraba reunió ayer por la tarde a decenas de ceutíes que quisieron colaborar con la mejora de la calidad de vida de los niños que se han quedado huérfanos a causa del conflicto israelo-palestino y la guerra de Siria. A un precio de diez euros la entrada, se acercaron hasta el lugar numerosas personas que han querido aportar su grano de arena para paliar la situación en la que los niños son parte de las víctimas inocentes de cualquier guerra. Los organizadores han conseguido que la convocatoria, realizada a través de redes sociales y el boca a boca, fuera un éxito de asistencia.





