Es impresionante la dictadura que se está ejerciendo en grupos de Facebook de la ciudad de Ceuta.
El discurso único de Juan Vivas ha calado bien. Hay grupos en los que, si quieres publicar algo que sea diferente al discurso único que ahora mismo te ofrecen, no te publican. La censura es total: tu publicación nunca verá la luz, se quedará en el limbo.
Ignoro si lo que está ocurriendo es solo un tema de ideología política que atenta contra la libertad de expresión, o lo mismo es que le hayan podido ofrecer algo a cambio a esos administradores censuradores. No tengo ni idea.
En algunos medios de comunicación pasa un poco lo mismo. Tampoco es que te puedas salir mucho del discurso único, del guion establecido ahora mismo en Ceuta, si quieres que tu comentario pase la censura y sea publicado debajo de la noticia sobre la cual quieres expresar tu opinión.
El discurso único ya se está viendo que está poniendo en jaque la convivencia. Todos los ceutíes somos españoles, pero vienen los «puros» y, en las manifestaciones o en las televisiones, sacan todo el odio que llevan dentro y se les va la lengua, incluso a algunos hasta la mano. Dicen y hacen cosas que los dejan al descubierto; quedan retratados como son y hacia dónde los lleva su ideología.
Esperemos que esta censura encubierta que estamos padeciendo llegue a su fin y prime la libertad de expresión, por la que tanto se ha luchado. Que la libertad de expresión sea para todos y no solo para los que tienen los medios para poder expresarse.
Con internet parecía que llegó la libertad de expresión, pero nada más lejos de la realidad: bulos, desinformación y censura campan a sus anchas.






