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Carta del COMCE para el Defensor del Pueblo ante la crisis en Ceuta

Excmo. Sr. Defensor del Pueblo:

Desde el Colegio Oficial de Médicos de Ceuta (COMCE) nos dirigimos a usted tras conocer la actuación de oficio iniciada por la institución que representa ante la situación que continúa viviendo nuestra ciudad.

Valoramos que el Defensor del Pueblo haya decidido interesarse directamente por lo que está ocurriendo en Ceuta. Precisamente por ello, y aprovechando su iniciativa, consideramos imprescindible trasladarle también la dimensión sanitaria y asistencial de esta emergencia, una realidad que afecta tanto a las miles de personas que permanecen en nuestra ciudad en condiciones que distan de ser dignas como al conjunto de la población ceutí y a un sistema sanitario sometido desde hace semanas a una presión absolutamente excepcional.

Aquí hay personas que necesitan protección y hay un sistema sanitario que necesita ser protegido para poder seguir atendiéndolas. Ambas realidades son inseparables.

Ceuta cuenta con un único hospital para toda su población, una red asistencial limitada por las propias características del territorio y dificultades estructurales para atraer y mantener profesionales sanitarios. Nuestra ciudad está considerada, además, zona de difícil cobertura médica, una realidad previa a esta crisis que no desaparece cuando surge una emergencia, sino que aumenta nuestra vulnerabilidad ante ella.

Sobre esa estructura sanitaria ha recaído de forma repentina la atención derivada de la llegada de decenas de miles de personas y la permanencia todavía en Ceuta de miles de ellas, entre las que se encuentran menores, mujeres y niñas en situaciones de especial vulnerabilidad.

Y existe una cuestión que, desde el punto de vista médico, nos preocupa especialmente: desconocemos el estado sanitario de buena parte de estas personas.

Desconocemos en numerosos casos sus antecedentes médicos, patologías previas, tratamientos, situación vacunal o necesidades de seguimiento. A ello se suman las condiciones higiénico-sanitarias extremadamente precarias en las que muchas llevan días permaneciendo.

No hablamos de estadísticas. Hablamos de seres humanos.

Hablamos de personas que necesitan alojamiento, higiene, alimentación, protección y asistencia sanitaria. Hablamos de menores. De mujeres. De niñas. Y hablamos también de situaciones de especial vulnerabilidad que requieren una respuesta institucional acorde con su gravedad.

Desde el COMCE hemos advertido igualmente de la necesidad de reforzar la prevención y la vigilancia epidemiológica. No porque afirmemos que existan determinados brotes, sino porque desconocer el estado sanitario de una población tan numerosa, sometida además a condiciones higiénico-sanitarias precarias durante un periodo prolongado, obliga a extremar la prevención.

Prevenir no es alarmar. Prevenir es hacer medicina.

Pero nuestra preocupación no termina en quienes han llegado. También tenemos la obligación de hablar del pueblo de Ceuta y de su derecho a seguir recibiendo una asistencia sanitaria digna, accesible, segura y de calidad.

Los recursos sanitarios son finitos. Los profesionales también. Cuando una ciudad de las dimensiones y singularidades de Ceuta, con un único hospital y dificultades estructurales para cubrir determinadas plazas médicas, debe asumir de manera repentina las necesidades sanitarias derivadas de una emergencia de esta magnitud, la presión extraordinaria no desaparece porque los profesionales consigan responder a ella: la soportan ellos y la soporta todo el sistema sanitario.

Nuestros médicos y el resto de profesionales sanitarios han realizado un esfuerzo extraordinario. Se han ampliado horarios, se han reforzado dispositivos y se han incorporado profesionales de otras categorías, mientras quienes ya estaban aquí han tenido que asumir una carga de trabajo excepcional y, en determinados casos, doblar turnos e incrementar números de guardias para poder responder a las necesidades asistenciales.

No podemos normalizar que la respuesta ante una emergencia dependa indefinidamente del sobresfuerzo de quienes ya sostienen diariamente nuestra sanidad.

Hasta tal punto existe necesidad asistencial sobre el terreno que el propio Colegio Oficial de Médicos de Ceuta ha tenido que realizar un llamamiento entre sus colegiados para encontrar médicos voluntarios dispuestos a prestar asistencia a mujeres y niñas acogidas provisionalmente en el CEIP Reina Sofía, en la barriada del Príncipe Alfonso.

Lo hacemos porque somos médicos y porque cuando una persona necesita asistencia nuestra vocación nos obliga a responder. Pero también debemos decirlo claramente:

La solidaridad y la vocación de nuestros médicos no pueden convertirse en el dispositivo sanitario de una emergencia de estas dimensiones.

Hemos trasladado ya nuestra preocupación al Ministerio de Sanidad, del que depende directamente la gestión sanitaria de Ceuta a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA). Solicitamos expresamente la presencia de la ministra en nuestra ciudad para que pudiera conocer personalmente lo que estaba ocurriendo, escuchar a los profesionales y comprobar sobre el terreno las necesidades existentes.

La respuesta recibida por parte del Ministerio no ha estado, a juicio de este Colegio, a la altura de la situación que le trasladamos.

Frente a una preocupación esencialmente médica, asistencial y humana, hemos recibido fundamentalmente cifras, porcentajes, inversiones y estadísticas.

Los datos son necesarios. Pero los datos no atienden pacientes.

Tampoco sustituyen el conocimiento directo de una realidad que nuestros médicos están viviendo diariamente.

Por todo ello, y aprovechando la actuación de oficio que usted mismo ha decidido iniciar, solicitamos formalmente al Defensor del Pueblo que incorpore de manera expresa la emergencia sanitaria y asistencial de Ceuta a sus actuaciones y que, dentro de sus competencias, reclame a las administraciones responsables una respuesta extraordinaria acorde con una situación que también lo es.

Ceuta necesita más refuerzos médicos y sanitarios.

No podemos pretender que una ciudad con un único hospital, con dificultades estructurales para cubrir determinadas especialidades y con una plantilla que ya afrontaba importantes problemas antes de esta crisis pueda asumir indefinidamente esta presión únicamente a costa del esfuerzo de sus profesionales.

Consideramos necesario un despliegue sanitario extraordinario sobre el terreno, suficientemente dimensionado y diferenciado de los recursos asistenciales ordinarios de Ceuta, que permita atender dignamente a las miles de personas que permanecen en la ciudad sin trasladar toda esa presión al Hospital Universitario y a los centros de salud.

Y entendemos que, ante una emergencia de esta magnitud, deben ponerse sobre la mesa todas las herramientas disponibles.

Desde la instalación de un hospital de campaña hasta la posibilidad de desplegar un buque hospital, solicitar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) o movilizar cualquier otro recurso extraordinario que pueda contribuir a garantizar asistencia sanitaria, prevención, higiene y protección.

No corresponde a los médicos decidir qué dispositivo operativo debe movilizarse, pero sí nos corresponde advertir cuando consideramos que los recursos existentes no son suficientes y exigir que se estudien todas las alternativas disponibles.

Del mismo modo, consideramos imprescindible establecer un mando único y una verdadera coordinación interministerial.

Lo que está sucediendo en Ceuta afecta simultáneamente a Sanidad, Interior, Migraciones, Defensa, protección de menores y a diferentes niveles de la Administración.

Una emergencia de estas características no puede abordarse mediante respuestas fragmentadas, competencias dispersas y actuaciones independientes mientras Ceuta y sus profesionales soportan las consecuencias sobre el terreno.

Hace falta coordinación. Hace falta capacidad de decisión. Hace falta saber quién dirige la respuesta.

Y, sobre todo, hace falta actuar con la rapidez que exige una emergencia y no limitarse a gestionarla conforme pasan los días.

No estamos planteando una elección entre quienes han llegado y quienes viven en Ceuta. Todo lo contrario. No podemos proteger a unos desprotegiendo a otros.

Las personas que permanecen en nuestra ciudad tienen derecho a unas condiciones higiénico-sanitarias dignas y a recibir asistencia cuando la necesiten.

Y los ciudadanos de Ceuta tienen exactamente el mismo derecho a que esta emergencia no deteriore la atención sanitaria que reciben ni comprometa la capacidad de respuesta de su único hospital y de sus centros de salud.

Defender ambas cosas no es incompatible.

Es exactamente la misma obligación: proteger el derecho a la salud de todas las personas.

Señor Defensor del Pueblo, acudimos a usted desde la preocupación y también desde la desesperación de quienes llevan semanas advirtiendo de una situación excepcional y consideran que la respuesta sigue sin ser proporcional a su magnitud.

Usted ha decidido actuar de oficio porque considera que existen motivos suficientes para conocer qué está ocurriendo en Ceuta.

Nosotros le pedimos ahora que mire también hacia su sanidad. Que escuche a sus médicos. Que conozca las condiciones en las que están trabajando. Que pregunte qué está ocurriendo fuera de los centros sanitarios. Que compruebe si las miles de personas que permanecen en nuestra ciudad están recibiendo una atención sanitaria adecuada.

Y que valore si una ciudad de las características de Ceuta puede seguir soportando esta emergencia únicamente con sus estructuras ordinarias reforzadas o necesita una respuesta sanitaria verdaderamente extraordinaria.

Por ello, solicitamos su intervención para que, dentro de las competencias de la institución que representa, se reclame a las administraciones responsables el refuerzo inmediato de los recursos médicos y sanitarios, un dispositivo asistencial extraordinario sobre el terreno, el estudio de la instalación de un hospital de campaña y de otros recursos disponibles —incluidos un posible buque hospital o la intervención de la UME— y el establecimiento de un mando único y una coordinación interministerial efectiva.

Desde el Colegio Oficial de Médicos de Ceuta ponemos nuestra institución y nuestro conocimiento de la realidad sanitaria local a disposición del Defensor del Pueblo para aportar cuanta información considere necesaria.

Porque después de semanas de emergencia, Ceuta necesita algo más que resistir. Necesita respuestas.

Necesita recursos. Necesita coordinación. Necesita refuerzos. Necesita capacidad asistencial extraordinaria.

Y necesita que las instituciones del Estado actúen mientras la emergencia está ocurriendo, no cuando haya terminado.

Atentamente,

Dr. Enrique Roviralta

Presidente Colegio Oficial de Médicos de Ceuta (COMCE)

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