El portavoz del Gobierno, Emilio Carreira, culpó ayer a Aróstegui y Alí de ser las personas que se habían encargado de tomar las muestras de agua procedentes de la EDAR y que se utilizan para baldeo de las calles, que tras un análisis presentado por Comisiones Obreras, señalan que contienen elementos con productos cancerígenos.
Señaló que ésta fue una de las cuestiones que se abordó en el Consejo de Gobierno que tuvo lugar en la jornada de ayer, presidido por Juan Vivas. No olvidemos que desde el equipo de gobierno se tomó la decisión inmediata de suspender la recogida de agua para los baldeos de la EDAR hasta que se haga un segundo análisis que confirme o desmienta esta situación, por lo que ahora se toma el agua del Arroyo de las Bombas.
El propio Carreira vinculó esta polémica en torno al agua de los baldeos con las situaciones internas de diferencias dentro de la coalición Caballas. Comentó que la semana pasada, cuando indicó que se iba a nombrar a un coordinador de los polígonos industriales, en alusión a Arturo Santorum, se dijo por parte de la oposición que ello servía para tapar problemas internos dentro del Partido Popular. “Y yo les puedo decir que ese nombramiento no tiene nada que ver con ello, porque es mentira, pero sí es verdad que la polémica sobre el agua de los baldeos procedentes de TRACE sí sirve para tapar situaciones de diferencias dentro de la coalición Caballas”.
Preguntado nuevamente sobre esta cuestión, para que puntualizara la reflexión efectuada dijo que “he dicho lo que tenía que decir. Maldad por maldad. Ellos hablan de nombramientos por problemas internos en el PP, lo cual es mentira, pero saben a la perfección que la polémica con la EDAR es por situaciones de diferencias que tienen en su interior”, señaló. Y es que ya en su día se comentó que la marcha de Fatima Hamed podía haber tenido algo de relación con este asunto.






